Las razones del primero de mayo

Por: Miguel Alejandro Hayes Martínez

En estos días me viene a la mente una de las consignas más conocidas del movimiento obrero: Proletarios… ¡uníos! En el contexto de la cercanía del primero de mayo, advierto en este unas cosas incoherentes. ¿Será el esfuerzo movilizativo en nombre de la unidad para esta fecha improductivo?

No han faltado las jergas, consignas y mecanismos tradicionales que incitan a la participación en tal desfile. Se ha hablado incluso de cifras que rondan los 6 millones de cubanos en las plazas de todo el país. Si a la población cubana se le quitan los ancianos de la tercera edad, los niños pequeños, los presos, los trabajadores de esos sectores que ese día tienen que permanecer en el puesto de trabajo, ¡casi habrá más cubanos en la plaza de lo que somos!

Suponiendo que el pronóstico ese fuese cierto, ¿de qué servirá? Mirando en los orígenes de tal tradición se podría encontrar algo. Sin necesidad de contar la historia (que de seguro el lector conoce o encontrará en otras páginas), solo recuerdo que todo surgió para luchar por los derechos laborales y contra represiones de la explotación capitalista.

Todavía hoy muchos trabajadores en el mundo tienen reclamos por sus derechos, lo que hace que no falte ese día la protesta reivindicadora. ¿Pero qué sentido tiene una huelga, protesta, paro o manifestación obrera? Pudiera pensarse que se levantan, gritan, asustan a los capitalistas y estos ceden ante los reclamos. No dude que a veces funcione, pero existen protestas pacíficas, así que la cosa no va por ahí.

Lo cierto es que más allá del acto verbal de gritar consignas y ofensas, hay otra racionalidad detrás: detener el proceso productivo. Si la esencia estuviera en intimidar, se pudiera hacer después de la jornada laboral. Sin embargo, las manifestaciones no son después del trabajo. Lo que más daña al capitalista no es el susto, sino las pérdidas que representan esos días sin trabajar, cada momento de la jornada laboral vacía, es menos ganancia. Si alguien tiene duda: imagínese a sí mismo dueño de un negocio y que los trabajadores no vayan a cumplir su papel.

En Cuba, ¿qué función juega el primero de Mayo? Según he visto en la televisión, el de este es demostrar el compromiso y la unidad. Por consenso social no se vive en Cuba  en explotación, por lo que no se desfila exigiendo derechos laborales, y se afirma de ser este día “la fiesta de la trabajadores”.

Si es la fiesta de los trabajadores, ¿por qué no se plantea cómo simple jornada de descanso y ocio para estos? Si no hay un patrón al que dañarle sus riquezas a través de la afectación de la jornada laboral, ¿por qué marchamos?¿Es por el compromiso y la unidad? ¿Así se demuestra el compromiso de la unidad, dejando de trabajar? Es decir, el día de la fiesta de los trabajadores, ¿demostramos lo revolucionario que somos  dejando de trabajar y con carácter festivo?

Recuerdo que cada primero de mayo implica un esfuerzo movilizativo que necesita flujos a lo interno de la economía,-de la misma economía que no está muy saludable-. Para estos se utilizan reservas de petróleo, sobre todo transporte y otros recursos, de manera significativa. ¿Alguien sabe lo que cuesta un primero de mayo?

¿Qué es lo que hacemos realmente ese día? No digo que no sea divertido, porque habrá muchos como yo que desde el día antes disfrutamos la compañía y la algarabía de jóvenes reunidos, pero no todos tienen que hacerlo así.

Como no hay que protestar, si fuera fiesta, lo normal sería que cada cual lo celebre cómo desee. Si fuera por defender el proyecto socialista y mostrar al mundo los milagros de la revolución, lo lógico sería una larga jornada productiva que tanto hace falta.

Pero eso no es nada de lo que hacemos, al estrago que se le causa a la economía, le ponemos unas caretas y etiquetas que no le corresponden. Me gustaría que se viera tal y como es: una tradición de los trabajadores, a la cual se suma quien quiera, quien como yo, se sienta bien de participar ahí. Para celebrar y sobre todo, para defender la revolución, no hay que ir a una marcha.

 

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