• Onírica

    Historia

    Por: E. Roca Bajo el cielo estrellado de noche cuenta el hombre su historia larga. Prende fuego para verle el rostro al otro y adivinar en sus rasgos si la manada acepta. Y si la manada no acepta, se muere un tanto ese hombre. Regresa a la cueva, meditándose otra historia para mañana. Pero si aceptan, si la masa aburrida en la noche acepta la historia, si un alarido suena al alarido de sus madres muertas, si un movimiento capta rápido los movimientos de ayer cuando pisaron la tierra o el gruñido avisa del trueno que quemará el bosque pronto; parece que gana la manada el poder oculto, la fuerza…

  • Onírica

    Trata de sonreír

    Amiga: La palabra triste llamada adiós deshace hoy el alma y transforma una alegría en el dolor amargo de esta ausencia. No quiero verte así, carente de ese oxígeno, que los que se ahogan somos nosotros que te vemos convertida en una palabra y este sueño que es la vida es más difícil continuarlo porque no puedo tan siquiera dejar de pensar un instante en que la dueña de esa emoción no seas tú. Que jamás encontraste un obstáculo y ahora una gota de sal quiere recordarte sin explicarnos cómo sucedió, sin apelar a otra respuesta que los silencios entrecortados porque al hablar tu nombre se hace dueño de todas…

  • Onírica

    Yo soy otra

    Por: Kmilo Noa Soy la perfecta imagen del erotismo la chica de portada la canción la musa el poema de amor desesperado, y la mala mujer por la que lloras por la que te emborrachas, tu perdición. Soy un crimen pasional otro feminicidio otra niña abusada una desaparecida una fotografía en el diario. ¿Quién eres tú?

  • Onírica

    Endeble

    Por: E. Roca Ese hombre se está muriendo. Míralo verde, muy verde. Aprieta la mandíbula como agonizando molesto, reprimido, bravo con la vida. Aguanta el aire para hablar. La furia no lo deja engordar tres libras. “Yo quiero aclarar, yo quiero puntualizar, porque así como lo pones tu pareciera…”, dice. Nunca le ha crecido un pelo en la barba. Su cara erosiona. Señor, se vale gritar ¿necesita ayuda? Una toalla mugrosa entre cuello y camisa aguanta toda energía para que su condición de humano no lacere las estrellas del traje. El traje es la armadura que sostiene un cuerpo delgado. Tela de exoesqueleto. Cerramos ventanas por miedo, hablamos bajito por…

  • Onírica

    Pensé en Pepe

    A Martí, a Helmo Por: Miguel Alejandro Hayes Pensé en Pepe. ¿Cómo podía pasar el día sin hacerlo? ¿Quién soy yo para hoy no escribir sobre él? ¿O quién soy, tan arrítmico, asimétrico, disonante, amorfo, para hacerlo? También pensé en Victor Hugo, que como no es arrítmico, ni asimétrico, ni disonante, ni amorfo, podía imaginar para mí un mundo con Pepe. ¡Ay Pepe!, no pienses que por eso te sobrevaloro, o que te hago deidad, o piedra. Que te leí (un poco, algo, lo suficiente como para soñarte, elevarte, y después bajarte). Y es verdad, no me engaño (como también sé que no nos quieres engañar). Que no eres filósofo,…

  • Onírica

    ¡Qué molesta la virginidad!

    Por: E. Roca Cuando fui niña me la pasé jugando en la calle, pintando paredes, siendo feliz hasta las ocho. Cuando fui niña ensucié mi ropa, hice pandillas, tuve un novio de mentiras y tres mejores amigas: la rubia, la trigueña y la pelirroja. Cuando fui niña escribí un diario y guardé deseos para mi fiesta de quince años. Todo mentira. Cuando fui niña maté gorriones. Pinté cristales blindados y la acuarela duraba poco. Aprendí las dinámicas de pandillas. Mi novio de mentiras: el rey rodeado de súbditos. Estas tres niñas: robaban labiales rojos, tenían períodos de reinado inestables, a escondidas se odiaban entre ellas. Tuve tantos diarios como mil…

  • Onírica

    Lunes de involución

    Un texto sobre la programación de Cubavisión Por: Jorge Fernández Era En recientes declaraciones a Cuba en Directo, el director del canal Cubavisión, Rafael Pérez Insúa, se llenó la boca ―cosa habitual en él― para expresar: Cubavisión se está reformulando, revisando todos los diseños de programación. Cumpliendo su promesa, el canal reajusta a partir de mañana su programación de los lunes haciendo énfasis en lo humorístico, con el objetivo de que los televidentes no piensen que porque sale del aire un actor, un programa muere; no piensen que porque la cosa se pone seria, dejaremos de reír; no piensen que porque el enemigo arrecia, llevaremos más recio a los amigos;…

  • Onírica

    Macondo

    Por: E. Roca La vida la encontré en Macondo. Los pueblos vivos no tienen tiempo de morir ni de dar la vida; hay que regar el huerto, bañar a los chiquillos, estudiar la alquimia y los hechizos. Los pueblos vivos no tienen tiempo para las urnas ni para consignas. Hay que trabajar mucho aquí, me dijo Arcadio, para estar pensando en la diferencia entre el azul y el rojo. Y si Úrsula quiere pintar la casa de blanco, será pintada pues, del color que Úrsula decida. Me senté a llorar, con los libros entre las manos, en medio de aquella polvareda de casas de paja, fango y madera. Después de…

  • Onírica

    Laminarios XVI

    Por: Kmilo Noa Una granada de fragmentación sobre el brocal de un pozo Hojas ramas fango charcos de lluvia calor extracción Hago dibujos infantiles con un trozo de tiza rallo signos sobre la acera pinto algo con sexo dibujo algo parecido a una vulva algo medio fálico también Dibujo a Freud y sueño con él con una granada de fragmentación en su mano accionando el mecanismo frente al brocal de un pozo que es mi cabeza suspendida extrayendo hojas secas basura un agujero vacío sin límites Freud es un dibujo a tiza sobre mi espalda Freud es una bomba y su palabra una granada de fragmentación Freud me da hambre…

  • Onírica

    El mejor periodista

    “Por supuesto, no todos los periodistas actúan de este modo venal. No son plumas a sueldo. Algunos prefieren quemarse.” Por: Juan M. Ferran Oliva En mi fugaz paso por el periodismo, al frente de la Página Económica del Periódico Granma, decidí incorporar un redactor estrella. Su misión consistiría en elaborar diariamente un editorial o criterio de la Página. La Dirección aprobó mi propuesta y desplegamos la convocatoria. Fijamos pautas exigentes y no mencionamos la remuneración pues era la época de los estímulos morales. Lo contrario era mal visto. Llegaron muchas respuestas y entre todas destacó una seleccionada al unísono por los evaluadores. Llenaba ampliamente todos los requisitos, incluso los superaba.…

  • Onírica

    Pundonor

    Por: Norma Normand Cabrera Eliseo, el respetable comerciante descendiente de rancios inmigrantes españoles, “vio nacer” a Ketty, hija menor de la joven pareja que desde su casamiento, más de ocho años atrás, vivía en la casa aledaña. A partir de entonces entablaron excelentes relaciones de vecindad y hasta llegaron a ser buenos amigos entre sí, en particular las mujeres. Por eso, la esposa del viejo, amable y generosa, en representación de la madrina oficial, llevó a la niña a la iglesia el día del bautizo, y como la acunó en su regazo durante toda la ceremonia religiosa pasó a ser llamada su “madrina de brazos”. La pequeña crecía linda e…