Cultura

Nacido villano

Por: Sender Escobar

Hace unas semanas en el programa televisivo “Espectador Crítico” -espacio cinematográfico de atractivas propuestas- conducido por la Dra. Martha Resik el largometraje proyectado fue “City Bomb”, historia basada en hechos reales sobre el asesinato del joven músico punk Brian Deneke, víctima de la intolerancia sureña de los Estados Unidos.

En el final de la película la cámara va haciendo una toma continua que muestra una habitación, presenta planos de una ciudad, vuelve a la casa. Continúa guiada por una voz singular que habla sobre la violencia y la impunidad, además de lo ocurrido en Amarillo, Texas, ciudad de los hechos. Al final la toma enfoca un televisor, para mi sorpresa, quien realizaba el comentario era uno de los artistas más populares en el mundo del rock a nivel mundial.
Recordé entonces muchas de las leyendas urbanas cernidas sobre este cantante, quien ha sido en mi caso particular, uno de los personajes -al igual que Vargas Vila- más polémicos y oscuros de los últimos años: el cantante de rock industrial Marilyn Mason. Nombre artístico ceñido por una dualidad histórica y divergente, Marilyn por el ícono del cine y símbolo sexual Marilyn Monroe y Manson por Charles Manson, el connotado asesino fallecido en el 2017.
Muchas veces estuve presente conversaciones de evidente animadversión hacia los denominados frikis, y el espectro de Marilyn Manson se hacía presente a través de los comentarios denigrantes hacia los seguidores del rock. Entre los hechos más citados -los cuales siempre me cuestioné- estaban que el cantante se había sacado un ojo y lo había puesto como llavero, se extrajo dos costillas para realizarse auto-felaciones, se implantó un vientre acrílico para ver sus entrañas, la mutilación de su pene, la violación de un cachorro, haber tenido sexo a través de la cavidad del ojo de su novia y la más mencionada, la anécdota sobre la famosa motosierra lanzada al público que le cortó un brazo a un fan, quien hospitalizado declaró que era un honor haber sido amputado por Marilyn Manson etc… Todas estas leyendas han sido desmentidas personalmente por el propio artista que entre asombro y humor se mofó de todas y cada uno de ellas haciendo comentarios sarcásticos.
Lo que sí se puede afirmar es que Brian Hugh Warner -verdadero nombre del cantante- creció bajo los dogmas religiosos de un internado católico. La educación de los estudiantes residía en el miedo a Dios y la venida inminente del Apocalipsis que solo escogería a los elegidos. Según declaraciones del propio cantante, todo esto le provocó constantes pesadillas, pero sobre todo rebeldía contra el sistema que imperaba en el internado. Incursionó en la música a los veinte años, pero en la década de los noventa como más destacó fue como periodista y crítico musical, a él se le adjudica el nombre de uno de los movimientos musicales más influyentes de la última década del siglo pasado, el Grunge.
Lo cierto es que el Anticristo Súper Estrella desde su despunte musical ha dejado tras de sí las más diversas opiniones llenas en su mayoría de polémicas, primero por su look andrógino, estrafalario y original. Además de su simpatía y declarada admiración por Antón LaVey, el fundador de la Iglesia de Satán y escritor de la Biblia satánica.
Obviamente la opinión pública conservadora norteamericana tenía que encontrar un culpable a los problemas de violencia a finales de los noventa, que tuvo su punto más cruento al ocurrir la masacre Columbine, donde el cantante fue culpado de estimular mediante su música a la violencia . No es la primera vez que el arte desgraciadamente se ve inmiscuido en problemas de violencia, ejemplos anteriores fueron Mark David Chapman, asesino de John Lennon, quien dijo ser Holden Caufield, protagonista de El Guardián entre el Centeno, o el grupo alemán Rammstein acusados por incitar atentados terroristas a través de su vídeo Ich Will.

La opinión del cantante sobre lo sucedido quedó registrado el documental de Michael Moore ganador del Oscar Bowling for Columbine cuando puso el ejemplo del virtual influjo para generar violencia y la contraposición del presidente de los Estados Unidos que ordenó ese mismo día bombardear la ciudad de Kosovo. ¿Quién es más influyente, el presidente o Marilyn Manson? En los minutos finales expresó ante una pregunta de Michael Moore sobre los perpetradores de la masacre:
Moore: ¿Si pudieras decirle algo a los chicos de Columbine que les dirías?
Manson: No les diría una sola palabra, escucharía lo que ellos tienen que decir.

Y eso es lo que nadie hizo.
Matices de su personalidad y arte pueden ser apreciados con facilidad en sus vídeos musicales de gran riqueza estética y performática cuando utiliza códigos poco convencionales y temáticas taboo de la sociedad puritana estadounidense.

La irreverencia sobre todo, es el sello distintivo del cantante que también ha incursionado con éxito en la actuación, la pintura -el actor Nicolas Cage es uno de sus compradores-, y la dirección de cine. Dentro del maquillaje y el performance existen muchas aristas del arte de Marilyn Manson que han gozado tanto de la aprobación crítica y de público, así como el rechazo más visceral. Al menos ha nacido un villano para asumir y representar los sueños o pesadillas, burlarse de la hipocresía que predican los medios y sobre todo a enfrentarse muchos que no se atreven a ser verdaderos -o reales en idioma durako– consigo mismo y su tiempo.

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