Economía en Cuba

Análisis y desarrollo del modelo económico cubano

Por: Jorge Bonilla
Posterior a 1959 se desencadenaron en territorio cubano un grupo de transformaciones en el orden político, económico y social, con el fin de revertir las situaciones de miseria, desigualdad y pobreza que caracterizaron al modo de producción capitalista imperante en Cuba en aquel entonces.
Para tal fin, se implementaron un grupo de medidas, que repercutieron especialmente en materia de salud, educación, distribución equitativa de la tierra, así como transformaciones económicas en función de equiparar la distribución de las riqueza.
Ahora bien, la configuración del modelo económico en fase de transición al modo de producción socialista estuvo caracterizada por un polémico proceso delimitador de dos posiciones fundamentales. En primer lugar, la centralización del sistema empresarial defendida por no pocos teóricos basadas en las premisas del control excesivo de la actividad empresarial a nivel nacional, provincial y local, así como la falta de independencia de sus respectivos presupuestos, eficacia limitada en la toma de decisiones, condicionando a su vez la burocratización en el funcionamiento del sistema empresarial y las restricciones en la consecución de los procesos productivos.
Por otra parte, se delimitaron posiciones diametralmente opuestas que diseñaron un modelo económico caracterizado por la independencia funcional de las empresas, facilitando su poder de decisión, el control de los presupuestos por parte de sus directivos y realización de actividad inversora a partir de las necesidades presentadas por el país.
Por otra parte la década de los 90 supuso no pocos desafíos, la caída vertiginosa del campo socialista condicionó progresivas aperturas económicas en Cuba, consistentes en desarrollar actividades controladas con el fin de palear la situación económica desfavorable por la desintegración del Consejo de Ayuda Mutua Económica (CAME).
A partir de entonces el gobierno de Cuba emprendió medidas económicas aceleradas para garantizar la estabilidad económica, política y social de la Nación, apreciando resultados reconocidos internacionalmente.
Los hechos antes enfatizados condicionaron la redirección del modelo económico cubano entendiendo que posterior a 1959, el modelo estalinista fue instituido progresivamente en el sistema empresarial cubano.
Las incongruencias producidas por la aplicación del aludido modelo, obligó a diseñar alternativas para implementar el modelo económico instituido en la República Popular China, caracterizado principalmente por la coexistencia de los sistemas empresariales públicos y privados, la facilitación de las inversiones americanas de Alto Valor Agregado, y la fiscalización económica mediante mecanismos oficialmente instituidos.
Las experiencias para implementar el modelo económico chino en Cuba comenzaron en la gubernatura del ex presidente cubano Raúl Castro, mostrando relativos resultados entendiendo como tal, la reforma del ordenamiento jurídico cubano, la simplificación de trabas burocráticas en la dinámica funcional empresarial, el ensanchamiento de la actividad empresarial privada, entendiendo como tal el establecimiento de Cooperativas no Agropecuarias experimentales, para autorizar futuros mecanismos societarios.
Con el gobierno cubano actual las experiencias para aplicar este modelo se han mantenido, a pesar de los mecanismos de presión desatados por Estados Unidos contra los gobiernos de Cuba y China, y a partir de la ineficacia del Título III de la Ley Helms Burton, continuarán los intercambios entre ambos países en función de su materialización.

10 Comentarios

  • Antonio

    El título hacía esperar algo mejor. A mi juicio no aporta nada, es gasto de tiempo inútil. Considero una pifia haber publicado algo insustancial en este blog generalmente abierto a trabajos interesantes. No soy experto en temas económicos pero no veo que se haya hecho nada a tono con la experiencia china, aunque reconozco que las circunstancia para iniciar un proceso similar no son ni siquiera parecidas. Lo que sí veo respecto a China (y con cualquier otro país) es la intención de hacerse de créditos a como dé lugar, como ha sido desde siempre… y si no se paga pues mucho mejor, en lugar de pagar de darán las escusas conocidas y se acabó. Saludos.

    • Hayes Martinez

      El título hacía esperar algo mejor. A mi juicio no aporta nada, es gasto de tiempo inútil. Considero una pifia haber publicado algo insustancial en este blog generalmente abierto a trabajos interesantes. No soy experto en temas económicos pero no veo que se haya hecho nada a tono con la experiencia china, aunque reconozco que las circunstancia para iniciar un proceso similar no son ni siquiera parecidas. Lo que sí veo respecto a China (y con cualquier otro país) es la intención de hacerse de créditos a como dé lugar, como ha sido desde siempre… y si no se paga pues mucho mejor, en lugar de pagar de darán las escusas conocidas y se acabó. Saludos.

      Gracias por comentar. Me alegra saber que usted espera textos en esta plataforma que considere interesantes (criterio que respeto igual que al que considere que este es un espacio sin sentido).
      Aunque aquí cada autor responde por su texto y no existe una postura conjunta ni trabajo que hable en nombre del resto de los colaboradores, sí me gustaría comentarle algunas cosas.
      Primero, que el autor del post es invidente. No es discapacitado porque discapacitado somos todos, sino que tiene una incapacidad que hace que dependa de que otras personas para poder leer su comentario, así que quizá el demore en responder.
      No defenderé cada línea del texto, porque como digo con casi todo, el autor podrá defenderse solo, pero algunas cosas puedo decir. Es cierto que aborda el autor de manera muy general el tema de la economía cubana, aún más, cuando lo hace recorriendo cierta temporalidad. Bajo esos presupuestos, qué le senal usted exactamente?
      Es un logro que sea lea un texto acá en LT con las expectativas que usted expresa, pero por otro lado, el texto, si quiere saber, da paso a otras reflexiones. El texto abre paso a un debate, donde cada se dice no solo lo que se esperaba del texto, sino que cada cual le pone su pedacito de verdad. No le pida al autor que diga por usted. En su comentario, ya dice usted, por boca propia, lo que usted considera.
      Como ve, vamos todos, construyendo un debate.
      Qué mejor que eso? Saludos.

  • Ramón García Guerra

    Debemos de saber que la sociedad que entra en revolución en 1959 hereda un ideal de desarrollo, que se forja en esa década y que era propio de una sociedad periférica y neocolonial en el mundo de la posguerra. Según ese ideal, un país desarrollador era un país industrializado con una economía diversificada abierta al mundo.
    El déficit de cuadros de dirección de la economía en esa época fue suplido con expertos de la CEPAL y del campo socialista.
    Inmediatamente ese plan de desarrollo que se vio atrapado por el diferendo con Estados Unidos y la falta de fondos de inversión; algo que obligó a regresar al azúcar como fuente principal de financiación.
    Advierto que en esa década se hicieron cosas muy importantes que luego se pierden en el proceso.
    Partiendo de cero se creó un potencial tecnológico que colocó a Cuba al par de lo que hacían otros países en materia de electrónica computación a nivel de laboratorio.
    Asimismo, en esa época se realizan ambiciosos planes ganaderos y se mejoran las masas genética de los rebaños.
    Finalmente, Cuba sufre un retroceso en la informática con la integración al CAME y con la debacle del campo socialista se hunde la ganadería dada su dependencia de las exportaciones de alimentos.
    Los índices de crecimiento del país en la década de 1970 son altos, teniendo en cuenta el punto de partida y debido a los créditos que se recibe en esa época.
    Siempre muy fácil hacer que una economía se crezca con rapidez si se apela al interés material de las personas. Pero hacer eso casi nunca asegura un desarrollo integral de la sociedad. Entonces se construye un gigante con pies de barro que termina por desplomarse.
    Este es el caso de Cuba a fines de los años 80s.
    Significa que el modelo de economía que se había creado en la era soviética se hallaba en crisis antes de que llegara el período especial. La solución que se intentó dar a este dilema fue la de adoptar un modelo híbrido que creara un equilibrio dinámico que facilitará un crecimiento con desarrollo. Será en ese contexto es que se recuperan las ideas del Ché al respecto de economía y la política en una sociedad que transita al socialismo.
    Durante los últimos 60 años se ha dado una alternancia entre el Estado y el mercado, fruto de una manera de hacer políticaque produjo crisis de realización del producto con la exactitud de un mecanismo de relojería.
    La política del giro comunitario radical es la alternativa que ofrecen los socialistas libertarios a este dilema histórico.
    La política del partido hoy es neodesarrollista. Esto es, se trata de llegar al primer mundo por un atajo sin discutir la lógica del sistema. Explica esto la existencia en Cuba de un capitalismo de Estado como alternativa al capitalismo privatista. Esto no dice que sea una copia del modelo chino.
    Cuba es hoy un país con una economía de servicios de bajo valor agregado, que trata de superar la crisis del orden institucional que lo afecta hoy mismo.
    El modelo por el que apuesta el Partido da un protagonismo la empresa estatal y adjetiva al sector no-estatal de la economía, que no es igual a decir “privado”. Sin embargo,la práctica ha demostrado que este último es mucho más dinámico y eficiente que una empresa estatal que se haya agobiada por la carencia de fondos inversión y por trámites burocráticos que frenan su autonomía.
    Creemos que dotar a la economía de un anclaje comunitario sería la garantía de una transferencia del poder instituyente del Estado a la sociedad. Significa que debe ser creado un Estado-servidor y un mercado-facilitador del proceso de liberación de la sociedad.

    • Hayes Martinez

      Ramón, deja muchas ideas ricas y que de seguro pronto estaremos debatiendo en este foro y nuevos escenarios.
      Me gustaría agregar que los crecimientos de los 70 fueron efímeros. Hay un periodo entre los 70 y 80 ( 75 y 85) aproximadamente ( si la mente no me falla) que es considerado por algunos economistas que han regido los enfoques sobre esa época ( Pérez, Bahamonde y Triana, por solo mencionar) que lo consideran como una década perdida.
      En realidad, la eficiencia de la economía cubana en aquellos periodos, pudiera ser una ilusión macroeconomica ( la misma que convierte a la Cuba previa al 59 en un “milagro productivo”), porque en realidad no fuimos otra cosa que una economía de despilfarro.
      Siguiendo el hilo de su discurso, ocurre, tal y como sugiere entre líneas, que los cambios estructurales hacia adentro no se han llevado a cabo. Algo que, de no lograrse, no llegaremos como país a ninguna parte. Y, coincido contigo en que el neodesarrollismo ( cepalino o a lo soviético) no nos llevan a ninguna parte.
      En cualquier caso, la propuesta a lo China o Vietnam tienen como correlato (sobre todo la de Vietnam) una dinámica territorial en las localidades ( a propósito de las propuestas libertarias) que nada tienen que ver con la Cuba de hoy.

  • Evelio Barros

    Ojala el partido y gobierno hubieran tomado las experiencias de China y Vietnam no estariamos tan embarcados y con la soga al cuello como estamos ahora.

    • Hayes Martinez

      Considero, que preferentemente la de Vietnam. Las brechas de desigualdad del modelo mencionando son menores que las de China.
      Por otro lado, coincido, en que ojalá de hubiese tomado ( al menos lo mejor) del modelo vietnamita.
      Saludos

  • Ramón García Guerra

    Ciertamente, replicar la experiencia económica de Vietnam es tentador; cuando se cree que esta resulta ser exitosa.
    Pero hay tres cosas que objetar a tal idea con Cuba.
    Primero, los índices del desarrollo que se considera no toma en cuenta la singularidad del objeto al que se aplican los mismos.
    Segundo, hablar de economia si tener en cuenta la sociedad en cuestión es una abstracción que está condenada al fracaso.
    Tercero, existe un potencial en la sociedad cubana que es negada con la aplicación de ese ideal de desarrollo.
    Podríamos centra la discusión en estás cuestiones.
    Después de estudiar las experiencias china y vietnamita de modo concienzuda del Partido no la asume sino manteniendo al Estado en tanto comando de la economía.

  • Ramón García Guerra

    Ciertamente, replicar la experiencia económica de Vietnam es tentador; cuando se cree que esta resulta ser exitosa.
    Pero hay tres cosas que objetar a tal idea en Cuba.
    Primero, los índices del desarrollo que se consideran no toman en cuenta la singularidad del objeto al que se aplican los mismos.
    Segundo, hablar de economia sin tener en cuenta la sociedad en cuestión es una abstracción que está condenada al fracaso.
    Tercero, existe un potencial en la sociedad cubana que es negado con la aplicación de ese ideal de desarrollo.
    Podríamos centra la discusión en estas cuestiones.
    Después de estudiar las experiencias china y vietnamita de modo concienzudo, el Partido no la asume sino manteniendo al Estado en tanto comando de la economía.

    • Hayes Martinez

      Exacto. Ya ahí damos otro paso en el debate. Se ajustaría un modelo asiático a las condiciones y capacidades ( y deformaciones) del sujeto real cubano actual? Es decir, como sociedad podríamos asumir un modelo que ha encontrado éxito en sociedades con un sujeto asiático cuyos modos de producción y apropiación de la cultura ( en sentido amplio) distan mucho de la realidad cubana?
      Aún estudiando las experiencias, los decisores tendrían que hacer concesiones que no creo que estén dispuestos. Hay que recordar que el modelo vietnamita implica una descentralización económica que no estarán dispuestos a asumir.
      Por otro lado, hay que tener en cuenta, para Cuba, la relación partido con aparato económico militar. Creo que sin ese eje, hable de economía cubana hoy ( de la lógica detrás de la economía) no tendría mucho sentido

  • Ramón García Guerra

    Todavía, Hayes, la lógica del modelo chino y vietnamita se debate entre Estado y mercado, cuando la que resulta más propio de Cuba es la comunidad.
    La sociedad mercantil en China, desde la Guerra del Opio a la fecha, resulta ser una economía imperial centralista que la Revolución fijo como sello de identidad de ese país asiático.
    La historia de la economía mercantil en Cuba es resultado de una experiencia (neo)colonial que es diferente.
    Incluso, en los años 50s se experimenta en Cuba una sociedad de consumo que hace de La Habana una ciudad de servicios. Pero eso no afecta el modelo de reproducción simple del capital ni altera el carácter mutualista de la economía.
    Pienso, en tal sentido, que fue mayor el impacto de la era soviética.
    Entonces, creo que el desafío de Cuba es romper con la lógica Estado-mercado y dotar a la economía de un anclaje en la comunidad.
    Ahora bien, existe un diferendo no resuelto con Estados Unidos, que, desde una visión leninista del poder, no es cosa menor.
    Vencer ese desafío nos exige apostar por el autogobierno de la sociedad, que si bien es el horizonte comunista que rige al proyecto, el estado de fractura de esta última es un factor en contra de esa política.
    Considerando la situación, la política del giro comunitario radical que sugieren los socialistas libertarios es la opción más realista y viable en este momento.
    Creemos que la apuesta por la autonomía del municipio es positiva, peroesa política no se considera una clave estratégica en el cambio revolucionario de la sociedad.

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