Economía en Cuba

Un selfie al modelo económico (II)

Por: Julio Pernús

Estamos ya en el 2020 y todavía no sabemos cuáles son las variables tangibles que el modelo económico necesita para su buen funcionamiento. El hecho de que predomine una forma de propiedad por encima de otra, cercena las capacidades del gobierno para dar riendas sueltas a un sector como el privado, porque la Constitución pone en el centro del proceso a la propiedad social como núcleo del sistema.
No creo que todas las empresas estatales sean improductivas, pero en cualquier lógica primaria, pensar que las excepciones hacen las reglas es un silogismo, pues para obtener resultados reales, debemos ir a la generalidad. Hay un sobredimensionamiento de los beneficios que traería una unificación monetaria, tal parece que está al doblar la esquina. Como buen cubano, no me asombraría si después de haber oídos que vamos a esperar las mejores condiciones para realizar ese proceso, al parecer, lo vamos a realizar, en las peores condiciones.
Una pregunta interesante para analizar el nuevo sistema económico que se desarrolla es: cómo el modelo actual logra desarrollar el capital humano. Para responder a esta pregunta, no es del todo justo, comparar la empresa estatal con el sector privado y además, puede ser un ejercicio estéril, pues muchas veces hay cosas que traban a los dos sectores. Por ejemplo, quién puede importar, solo un grupo mínimo de empresas, pues la burocracia traba a ambos sectores, aunque no se diga públicamente, hay un descuadre significativo entre lo legislado con la realidad, y cuando eso sucede, se crea un caos.
Las irregularidades desde la década del ‘60 en nuestro sistema económico se siguen repitiendo, hay una reticencia a reconocer que hay cosas que han fracasado, sobre todo en los medios masivos pues al abordar estos temas, lo hacen con pinzas. Podemos seguir promoviendo la planificación centralizada, pero sabemos que hay exceso de burocracia en nuestro sistema de aseguramiento productivo y eso tiende a llevarnos con frecuencia al fracaso, porque la burocracia, ni se crea, ni se destruye, solo se transforma.
Para tener una economía sólida, lo primero que debemos tener es un país, pues la gente se está marchando y vamos rumbo a ser la Nación más envejecido de la región; eso es un problema serio a resolver, pues si no tenemos fuerza de trabajo ¿quiénes van a producir?– los ancianos. Se necesitan grandes cirugías a nuestra economía, pues con curitas es difícil resolver las cosas. Una economía eficiente debería ser planeada, pero no planificada. Cuba está en actores económicos, por debajo incluso de aquella Nueva Política Económica (NEP) de Lenin. Hoy tenemos a China y Vietnam como naciones que han asimilados todo un proceso histórico generando nuevos conceptos, para lograr mejores actores económicos dentro de su modelo y de a poco les va dando resultado, no es copiar todo, pero sí aprender de lo positivo.
Los componentes del modelo económico deben funcionar en sistema, hay un matemático francés que dijo: toda casa es un montón de ladrillos, pero un montón de ladrillos no siempre es una casa (1). Las bases de nuestro modelo, que no llegamos a tener aplicadas es el de los lineamientos del Partido, pero parece que eso ya no es la prioridad, pues ha desaparecido de los medios.
En el debate hay una confusión entre modelo, estrategia y prácticas, pues el modelo debe verse como el prototipo al que intentamos llegar. Habría que ver, cuál es el equilibrio entre las diferentes formas de propiedad y su gestión. El modelo de desarrollo debe partir de un estrategia de planificación territorial, con la variable mercado insertada en él. Al no verla dentro de los discursos hegemónicos de la política uno se pregunta: ¿Queremos o no, mercado? Pero, sí lo dejamos existir, no podemos siempre tratar de domesticarlo pues los que lo han estudiado saben que tiende a ser un animal salvaje. Se dice que la empresa estatal es propiedad de todos, pero con sinceridad, ¿es real que el obrero se siente propietario de esa empresa?
Es bueno cuando pensemos los nombres de los nuevos actores del sistema darle una mejor nomenclatura, pues, por qué se le dice cooperativa no agropecuaria, dándole una identidad negativa. Se puede hacer otra etimología, diciendo por ejemplo, cooperativas de servicio. Un modelo nunca es la realidad, pues tú lo diseñas y luego lo implementas y aquí media la problemática de, no acabar de implementar eso que ya hemos soñado durante tantos años. En la mesa redonda sobre la química todos los dirigentes hablaban como si estuvieran en la vieja Unión Soviética y uno se pregunta, por qué no se acaba de dar ese salto más lejos del discurso de algunos “modernos” dirigentes socialistas.
Es necesario hablar de las relaciones de propiedad y de los distintos actores. En primer lugar, hay que producir un sinceramiento de los análisis de la economía en todos los medios y evitar el triunfalismo desmedido. Pues decir que es un éxito un alza del 0,5 es un eufemismo y la gente no cree ya tanto en los discursos. Entonces, porque si hay un programa progresivo de desarrollo, se dan todos los meses nuevas medidas económicas, si queremos dejar una sola moneda, porqué dejamos que se dolarice la economía.
La necesaria ley de Pequeña Empresa que tanto ha pedido el sector privado debería tener implícito algunos beneficios sociales para la comunidad. Esto se habló en un debate con profesores de Derecho de la UH, el sector privado, no solo puede ser valorado como los nuevos ricos, sino que también deben ser vistos como personas dispuestas a dar su aporte a la sociedad.
Al modelo le falta una comunicación popular, pues la conceptualización es más para gente especializada, se necesitan comunicadores que decodifiquen los discursos y lo devuelvan de forma sencilla al pueblo. La gente no se siente identificada con el modelo porque no lo ven funcionar, o sienten que se dan pasos de tortuga de cara a la mejoría social.
Las personas que se van, viran con un conocimiento medio de otro sistema económico, pues la realidad lo obliga de alguna forma a intentar comprenderlo, pues de no adaptarse a sus reglas, de no hacerlo, pueden perecer. Mientras aquí, muchas veces no se ven identificadas con un desarrollo totalmente diferente al que ya se han ido acostumbrando y comprendiendo. Si el modelo no es capaz de retener a sus mejores recursos humanos, entonces debemos estudiar y reconocer con honestidad una gran debilidad en su accionar.
Hay una enajenación importante entre ese trabajador estatal y los medios de producción, pensar que por nombrarlo del estado resolveremos ese problema, puede ser un error. Los especialistas en materia económica de nuestro país, con sus publicaciones han generado una hipertrofia normativa que es apabullante y una prosa indescifrable, escrita para gente como ingenieros de la NASA y desde ahí se le pide al pueblo, comprender la esencia del modelo.
Desde los años ‘90 el Instituto de Filosofía habló de la enajenación del sentimiento de propiedad y esto si no es tratado, hace metástasis por todo el cuerpo, afectando las zonas que aún permanecen sanas. Aquí parece que siempre estamos haciendo experimentos, pero no se entrecruzan con nuestro desarrollo, y la despoblación del país requiere transformaciones profundas.
Hay que hacer una desintrumentación del modelo, en español, quitar la burocracia administrativa como eslabón esencial de la instrumentación de los cambios. La unificación monetaria lleva aparejada reformas de: salario, seguridad social, precios y los subsidios que están presentes en la economía. Estos elementos lo han dicho algunos expertos económicos nacionales e internacionales; entonces, si queremos que no se haga un caos toda nuestra economía, debemos estar vigilantes, para no dejar de la mano estas variables a la hora de instrumentalizar la necesaria unificación. Una cosa es la base del modelo, que es lo propuesto en los lineamientos con 50 mil opiniones detrás, pero de ahí, a llevarlo adelante, hay un trecho. Raúl en su balance del 2018 expresó: pensábamos que a estas alturas, se iban a estar consensuadas sus soluciones y no se ha logrado (2), en el último balance de la CTC se ha dicho que hay cosas sin lograr y se valoró incluso volver a estirar la edad de retiro como una posible medida, tal parece que trabajaremos hasta morir.
En los medios nacionales no se discuten los temas de la economía, tal parece que no hemos entendido la importancia del debate y cada vez es más necesaria su implementación para mejorar el país. Los debates que se hacen en la Asamblea Nacional son muchas veces dirigidos por el ministro de Economía y aunque parezca increíble, se publican más en IPS un medio extranjero que en los espacios nacionales. Dónde publican los destacados economistas cubanos, Juan Triana y Pedro Monreal sus análisis de nuestro modelo en medios alternativos, pues sus discursos no son bien vistos por un sector ortodoxo de nuestros medios. Por qué no podemos invitarles a ellos, con otros de nuestros buenos economistas oficialistas, a realizar discusiones televisadas propositivas, sobre cualquier aspecto de nuestro modelo que pueda mejorarse en un necesario debate nacional. Estamos en una situación crítica donde vivimos cosas tangibles parecidas al período especial, tenemos capacidad de resistencia, pero hay que socializar los análisis, pues sino, no quedará un modelo que salvar.

Notas

(1) Viaje al Centro del Modelo; notas del último jueves de Temas en: http://www.temas.cult.cu/ultimo-jueves-detalles/3158#collapse; visto el 30 de enero de 2020.

(2) Nota del resumen que aparece en: http://www.radiorebelde.cu/discursos-raul-castro/raul-castro-prevemos-economia-cubana-retome-senda- visitado el 20 de enero de 2020.

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