Entrevista

La ventaja de ser viejo

Por: Sender Escobar

Octogenario apasionado por el béisbol, Ismael Sené revive la historia en palabras con la pasión de un aficionado y la erudición de un estudioso consagrado a las bolas y los strikes, con un carisma inigualable “El Sabio” continúa jugando hasta el out 27.

¿Cuando nace la pasión por el beisbol en Ismael Sené?
Esa pasión nació casi junto conmigo porque desde los cuatro o cinco años yo iba a los juegos de pelota junto con el viejo mío. Lo que me permitió ver algunos eventos muy importantes como la inauguración del Latino, el segundo juego de pelota nocturno, fue cuando se creo la Liga Internacional de la Florida entre el Miami Beach y los Habana Cubans y jugaron en la Tropical. Imagínate para un niño de siete años ver aquella cosa con luces grandísima, era algo increíble. Desde que tuve uso de razón el equipo nuestro en la Unión Atlética Amateur era el Regla, los rifleros y todas las semanas íbamos a donde el Regla jugara. Íbamos en carro en guagua, en lo que fuera. Entonces por ahí se me fue que empezó mi amor por la pelota, desgraciadamente nunca tuve ninguna habilidad como pelotero pero bueno, ahí me he mantenido.
¿Contribuyó este deporte a su formación como persona?
Yo creo que sí, siempre digo que el viejo mío me enseñó las dos cosas a las que le he dedicado mi vida, la política y el deporte. Cuando yo me sentía agobiado, con problemas, sobre todo en la época del cincuenta y seis y cincuenta y siete en la lucha clandestina, cuando me sentía muy tenso me sentaba detrás del home en la última fila y eso me ayudaba a tranquilizarme. Siempre la pelota fue un elemento de consuelo, de alegría a veces de tristeza, pero siempre estuvo presente.
¿Qué rama del beisbol disfrutó más la profesional o el amateur?
El amateur, yo siempre fui un fanático del beisbol amateur, a mí me gustaba la pelota profesional yo era almendarista furibundo, todavía tengo por ahí una bandera del Almendares. El beisbol amateur era una cosa muy cercana, los peloteros amateur los veías que pasaban por la esquina de tu casa, en la bodega de la esquina tomando cerveza, eran la gente que tu conocías personalmente, entonces era un vínculo más cercano. Por ejemplo mi primer amor como aficionado al beisbol era el Regla, después al Almendares, los Sugar Kings y después en las Grandes Ligas el Cincinnati que era mi cuarta opción como aficionado.
Sus conocimientos enciclopédicos de las Grandes Ligas es uno de los motivos porque sea llamado en Sabio, ¿qué lo motivó para ser un investigador riguroso de este deporte?
Mira, yo no me veo como un gran investigador, lo que si tengo es muy buena memoria y soy un gran lector. Por supuesto las G.L eran el sumun del beisbol, recuerdo que la primera vez que vi un juego de G.L fue aquí en el año cincuenta y dos cuando los equipos venían a hacer exhibiciones y yo siempre iba a los juegos. En ese mismo año estuve por primera vez en Estados Unidos, sí Martí llegó a Caracas sin sacudirse el polvo del camino preguntando por la estatua de Bolívar, yo llegué igual a Nueva York preguntando donde estaba el Yankee Stadium y para allá fui a ver un juego de los Yankees contra los Carmelitas de San Luis que son hoy en día los Orioles de Baltimore, y esa fue mi primera experiencia con el beisbol de G.L aunque ya conocía bastante. Entre los niños de aquella época se hablaba bastante de pelota y después al entrar al bachillerato encontré cuatro o cinco quema´os igual que yo fanáticos a la pelota. Hace dos años estuve en E.U.A y me llamó uno por teléfono diciéndome que el Cincinnati había quedado mal. También leía todo lo que me caía en la mano sobre pelota, revistas, libros además de estar hiendo a los E.U.A todos los años incluso en los tiempos de la lucha clandestina cuando me quedé allá para una misión y me apresaron. En esa época yo conocí los tres estadios de Nueva York, esa ciudad era el centro de la pelota, el Polo Ground, el Ebbet´s Field y el Yankee Stadium. Lo que me fue dando una imagen y cercanía muy grande con el beisbol.
En su juventud fue combatiente del M-26-7 ¿sintió alguna vez su vida en peligro alguna vez?
Sentía alguna noción de peligro, siempre he sido muy optimista y nunca pensé que me fueran a matar, imaginaba que si me cogían lo que seguro harían era caerme a palos o torturarme pero nunca que me fueran a matar. Estuve en circunstancias muy complicadas había veces que chocábamos con el carro lleno de bombas y petardos, una vez me acuerdo en el año cincuenta y siete, el último año del instituto empecé a hacerlo por las noches para poder estar dentro de las actividades revolucionarias, y salimos a buscar una pistola Luger, no se me olvida el nombre de la pistola. Cuando teníamos que transportar armamento siempre llevábamos a un muchacho con nosotros que por cierto después murió en un accidente después del triunfo de la Revolución esperando un desembarco, Wilfredo Navarro se llamaba él era muy buen orador y entonces había ganado un concurso de oratoria y tenía una foto de él con Batista entregándole el premio y cuando nos veíamos en problemas él sacaba la foto y nos dejaban seguir, pero un día yo dejo a Wilfredo en el paradero de la 38 y voy a llevar al que era jefe de la célula de nosotros, entonces cojo la loma de Jesús del Monte y cuando miro había una perseguidora allá arriba, di marcha atrás a toda velocidad, cosa que nunca me ha salido en circunstancias normales, y agarré por 10 de octubre para abajo, parecía la película del sábado la perseguidora detrás de nosotros hasta que entonces nos paran por suerte eran dos policías nada más y le digo al que andaba conmigo que botara la pistola que después la recogíamos y me dijo que no, cualquier cosa que saliera mal él le iba a disparar a la perseguidora. Paramos dentro del carro éramos cuatro y se bajaron de la perseguidora un teniente y un policía el jefe de la célula empezó a hablar con el teniente que si éramos muchachos, que nos asustamos, al final nos dejaron ir pero todos creímos que la pistola la tenía él jefe de nosotros, no se me olvida lo que me dijo, que a partir de entonces había que empezar a creer en Dios porque el puso la pistola debajo de mi asiento y si el policía hubiera abierto la puerta de atrás nos liquidaban. Otras cosas con chivatos, pero tenía dieciocho años a esa edad pasan las cosas y no las ves tan trágicas como ahora.
De sus vistas al Yankee Stadium ¿recuerda alguna en específico?
La primera vez que entro al Yankee Stadium al tecer o cuarto inning hay una bronca entre el segunda base de los Yankees y el short stop de los Carmelitas de San Luis ni me acuerdo porque fue, pero se dieron una entrada a piñazos monumental.
Usted estuvo presente en la inauguración del Gran Estadio del Cerro…
Dieciséis de octubre de 1946, con mi papá y con mi abuelo.
y en la Serie del Caribe…
También, esa es la ventaja de ser viejo.
¿Cree que sea posible que Cuba vuelva a albergar estos clásicos del Caribe?
Pienso que sí, aquí estoy seguro que se llenaría el estadio todos los días, vamos a ver, eso depende de las circunstancias, económicas sobre todo.
¿Cómo usted aprecia la relación Beisbol-Sociedad?
Creo que la pelota ha sido durante mucho tiempo parte intrínseca de la sociedad cubana la gente giraba mucha alrededor de la pelota, los programas de radio, los chistes, muchas veces yo comento que cuando te acuestas y empiezas a rememorara tu día, siempre recuerdas haber utilizado una frase de pelota. El beisbol siempre ha sido parte de la sociedad cubana porque una extensión de nuestra forma de ser, la pelota tiene esa facultad que tu puedes pensar, discutir, opinar y al cubano que le gusta opinar más que otra cosa, entonces el beisbol refleja como somos los cubanos.
Usted es un hombre que tiene la capacidad de conmover con las palabras ¿Se siente retribuido cuando camina por las calles y es parado por admiradores del programa Beisbol de Siempre?
Me sorprende, todavía es algo a lo que no me puedo acostumbrar, después de muchos años desarrollando otras actividades empiezo a trabajar en el beisbol y donde quiera que voy la gente me para y se hacen fotos conmigo, me dicen cosas, entonces por mí madre que me pregunto por qué, no es algo que me moleste sería un idiota pero es algo me siento abrumado por las cosas que me dicen. El otro día estaba en Latino en una actividad de los niños, tu sabes que me he convertido en el discursito oficial de la pelota, tuve que echar otro más y entonces vino Javier Galvez, Lazo, toda una serie de peloteros a decirnos que ellos nos veían todos los sábados, es increíble como esas personas que hacen la historia nos vean a nosotros que somos quienes la contamos es muy importante para mí, además la gente nos da las gracias porque a los más jóvenes le enseñamos cosas que nunca vieron, a los más viejos le mostramos a sus ídolos de juventud y a los de edad intermedia ven a quienes oyeron pero nunca han visto. Eso la gente te lo agradece además que el principal objetivo es defender nuestro beisbol.
¿Qué ha significado el programa Beisbol de Siempre para Ismael Sené?
El reconocimiento de las personas porque me ha permitido poder transmitir todos los conocimientos que he ido acumulando toda mi vida y también dar opiniones y criterios, no solo en Beisbol de Siempre, también en el programa Bola Viva.
¿Cuales son sus aspiraciones actualmente?
¿En la pelota?
Sus aspiraciones en general.
Tengo ochenta y un años compadre, mira mis dos aspiraciones fundamentales están vinculadas con la pelota, realmente en otras cosas ya no puedo pedir más porque durante toda mi vida hice lo que realmente me gustaba, cosas complicadas desde el punto de vista físico, también de riesgo político, pero ya es una etapa de la vida que pasó, duró muchos años. Entonces actualmente es la pelota, estoy luchando en cuerpo y alma, aunque cuerpo no me queda mucho, pero sobre todo en alma y tengo dos aspiraciones que ya las he convertido a algo personal ayudado por mi querido amigo Felix Julio Alfonso, la primera es que se proclame el Beisbol como parte intangible de la cultura nacional y que se acabé de construir el salón de la Fama del Beisbol Cubano, la primera está casi ganada es prácticamente un problema de trámite ya tenemos lo principal que es la carta del INDER solicitada por la comisión de patrimonio y luego presentar el expediente, pero Felix Julio también quiere presentar al Latino como monumento nacional . Respecto al salón de la Fama es un poco más intangibles que la pelota porque nadie te dice que no, tenemos pronto una reunión con el Comisionado Nacional de Beisbol para discutir ese problema y es probable que Felix Julio también vea al nuevo presidente del INDER para hablar de también de ese asunto. Ya te digo mis aspiraciones son que esas dos cosas se materialicen el hall de la fama y la pelota sea parte intangible de la cultura nacional. Lo otro son preocupaciones de tipo intelectual, que se muera Trump, que se no tumben a Maduro, cosas así.
Muchas gracias Sené por la originalidad.
No, gracias a ustedes

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