Fotografía: Lucía Labaut. Water Nymps (Silver fish). Año: 1899
Historia

El singular caso de Henriette Caillaux

Por: Sender Escobar
¿Y que tiene que ver el machismo con la esposa de un Ministro de Finanzas francés?
En los últimos meses existe en nuestro país una campaña llamada Evoluciona, para concientizar a la sociedad cubana sobre al acoso sexual hacia las mujeres. Cosa rara, pues este asunto muchas veces pasado por alto por el choteo y las ocurrencias típicas de nuestra idiosincrasia. Gracias a este movimiento, las miradas a lo que antes era visto como natural o intrascendente ya empiezan a ser conscientes de ciertas conductas impropias.
Precisamente por esta manera anacrónica de pensar -lo de arriba fue un poquillo de bombo y otro de falta de imaginación para una transición decente hacia el tema, tranquilos- le pasó lo que le pasó a Henriette Caillaux, por la época de la que hablaremos esposa del entonces Ministro de Finanzas de Francia Joseph Caillaux.

Joseph andaba envuelto en asuntos de dudosa ética respecto a su puesto como funcionario del estado galo, dado que se le acusaba de utilizar sus influencias en un asunto judicial, así como ciertas conspiraciones internas dentro del parlamento. Gaston Doumergue, director de Le Fígaro, tenía en su poder manuscritos que incriminaban al ministro francés, y a través de su periódico comenzó una campaña para desacreditarlo ante la opinión pública Henriette Caillaux tomó lo que le pareció la decisión más lógica: fue al despacho del messie periodista Doumergue y le encajó seis balas en el cuerpo.
El juicio de Henriette pasó a la historia por la utilización de un recurso muy hábil por parte de su defensa: el machismo. Alegando un impulso femenino irracional, la evidente debilidad de la mujer y la inestabilidad emocional, las justificaciones atenuantes alegadas constituyeron suficientes para que el veredicto fuera la absolución completa. Henriette, tan gala ella, salió libre porque era del sexo débil, al parecer.
¿Lo pillas?

Un Comentario

  • Hayes Martinez

    Amigo Sender, he releído tu texto varias veces.
    Me transporta a pensar… En el lado positivo del machismo? En cómo todo depende de un contexto?

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