Política en Cuba

O refrescamos el aparato ideológico o nos va a hundir

Estimados:
Ya está abundante en facebook.
En realidad esta situación prueba que ni la intolerancia, el extremismo ni el oportunismo pueden ser las vías por las cuáles la política conecte con nuestro humorismo.
El humor es parte inalienable de nuestra cultura nacional y de nuestra idiosincrasia. Por lo cual, cuando la política selecciona erroneamente sus vías para conectarse con el humorismo, lo único que hace, como ahora, es hacer el ridículo. Porque casi todo el mundo sabe que de lo ocurrido en Cuatro Caminos solo tienen la culpa principal un grupo de cuadros incapaces que parece como si hubieran querido dar un palo periodístico.
Yo fui una semana después a Cuatro Caminos y aquello era un desastre, lo que había que caminar, casillas todas con la misma carne de puerco grasosa picada en trozos descomunales, incomprables, repartida, y más nada que valiera la pena, ah sí, en la tienda de otros productos a la que no se podía entrar.
Se pasaron días haciendo propaganda por todas las vías, concentrándolo todo allí y desabasteciendo otros lugares y dos noches antes de que la tienda abriera, las colas eran interminables y agresivas. Se trataba de estupidez administrativa, o de contrarrevolución solapada.
Si el humorismo nuestro critica eso, que paguen los culpables, que no es el pueblo, aunque haya sido parte del instrumento del disloque que allí se formó. Fue la burocracia comercial la que dio el pie. Así que no se quejen.
Ahora la reacción contra Facundo por el documental, que no es gran cosa, no fue más que el oportunismo para ocultar la realidad del hecho, la intolerancia y el extremismo con que el aparato ideológico ataca los asuntos, a veces, mostrando su ineficiencia. Nuestro Presidente empujando y la burocracia frenando. Si se trata de incapacidad de la burocracia, que dios nos coja confesados y si es contrarrevolución, también.
O refrescamos el aparato ideológico o nos va a hundir.
Creo que ya tenemos bastante con la prensa escrita, que no acaba de encontrar su lugar, en una Cuba en que todo el mundo lee e interpreta muy bien la basura que se publica.
Por la intolerancia, vamos a perder uno de los mejores programas humorísticos que hemos tenido. Más visto y aprecidao por el pueblo, que asimila y reparte muy bien sus críticas.
La única forma de enfrentar el filo del humorismo, es confrontar inteligentemente con él, pero siempre que este tenga la razón en lo que critica, aceptarlo es el único camino. Lo único que no podemos permitir es que diga mentiras, por lo demás, dejarlo que juegue su papel que es muy necesario. Porque nuestro humorismo es tan sano, que a veces se burla hasta de nuestras propias desgracias y eso solo sirve para bajarle la presión a la caldera.
Saludos
Un abrazo.
Esteban Morales

3 de enero de 2020, 13:53

Este mensaje fue publicado originalmente por Silvio Rodríguez en el blog Segunda Cita. El título con el que se publica en La Trinchera ha sido seleccionado por sus editores.

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