Política en Cuba

Jesús no entra en mi oficina

Por: Julio Pernús

Dios no entra en mi oficina es un libro del pastor bautista Alberto I. González, donde narra los acontecimientos vividos por él en las Unidades Militares de Apoyo a la Producción (UMAP).

A pesar de haber sufrido toda clase de injusticias y torturas sicológicas, este hombre sabe encontrar el perdón a través del camino que escogió: la fe. En medio de tan horripilante historia dice: allí había oficiales honestos…

Al paso de los años fue a ver a uno de los tenientes de su campamento que le dijo: Albertico, parece que no fui tan malo cuando viniste a verme, ¿verdad? Un amigo ya mayor me comentó hace poco:

Julito, déjame ver si me animo a sacar el cuadro del Sagrado Corazón de Jesús que tengo en el cuarto desde aquellos años de ateísmo constitucional.

Según me comentó, si lo hubieran visto con él en la sala de su casa podían haberlo expulsado de su puesto como profesor universitario.
En ocasiones me pregunto -y ojalá que lo podamos hacer sin poner odio en nuestras mentes-, ¿cuándo podremos hacer una Comisión de la Verdad? Parece increíble, pero en una época no tan lejana aquellos cuadros del Sagrado Corazón fueron puestos en lugares poco visibles del hogar, por temor a ser descubiertos por centinelas que en nombre de cierta ideología fustigaban con miedo cualquier pensamiento alejado del materialismo. Gracias a muchas abuelas y otros que afrontaron su fe con valor, el país no fue descristianizado.

Pero siento que ahora, cuando Dios no aparece en los discursos de nuestros decisores, recogemos la cosecha del materialismo deformado sembrado años atrás; ese materialismo que niega una espiritualidad -la misma que media el amor-, y que afirma que ella no entra en su oficina.

18 Comentarios

  • Carlos Ernesto

    «Pero siento que ahora, cuando Dios no aparece en los discursos de nuestros decisores, recogemos la cosecha del materialismo deformado sembrado años atrás; ese materialismo que niega que la espiritualidad -la misma que media el amor-, y que afirma que ella no entra en su oficina.»

    No hay necesidad de que aparezca ninguno de los más de 5000 dioses del planeta en el discurso de los decisores para que haya o no espiritualidad. La espiritualidad no es necesariamente la entendida por los religiosos evangélicos.

    Por otra parte no me parece que los problemas que tengamos sean necesariamente por la inexistencia de menciones al dios bíblico en los discursos de los dirigentes.

    Lo que sí creo es que fue incorrecto el trato a los creyentes en esa etapa y por supuesto estoy también en contra de los abusos y discriminaciones del tipo que sean.

  • Hayes Martinez

    Saludos Carlos. Estaba también comentando el texto, pero te me adelantaste. Así que dejo mi comentario para dialogar con el tuyo.
    Sin dudas, la religión no es la única fuente de espiritualidad. Julio, se refiere cuando habla de espiritualidad, a la de la religión, a como no hay que mencionarla, para recoger los resultados de ese materialismo vulgar

    • Carlos Ernesto

      Puede que yo no haya entendido el espíritu de la publicación, pero prefiero que los discursos oficiales se mantengan ajenos a religiones de cualquier tipo, incluyendo la afrocubana, aunque si alguien (un funcionario) quiere dar gracias a sus dioses frente a cámaras, por ejemplo, por mí no hay problemas: creo que está en su derecho, pero tampoco estoy de acuerdo con forzar a desaparecer a la fuerza de los medios nacionales ese tipo de espiritualidad.

    • Hayes Martinez

      Sin dudas, lo mejor es un estado laico.
      Pero nuestro estado ateo, el que tuvimos, era un estado confesional

    • Hayes Martinez

      Carlos, no hablé de ahora, hablé del pasado.
      Dije, o quise decir, que de facto, éramos un estado confesional, y el cuerpo de la constitución del 76 daba espacio para pensar eso.

    • Hayes Martinez

      La constitución del 76, articulo 54 reconocía la libertad religiosa y de creencia de acuerdo con la ley. La acompañaba una ley complementaria que decía que no debían dichas creencias ir contra la revolución ( sabemos que era contra el partido en realidad.)
      El mismo 54 hablaba de educar al pueblo en “la concepción cientifica materialista del universo”. Aunque no se hablaba de ateísmo científico, ahí estaba la base implícita.
      Ahora, el ateísmo, es un tipo de teísmo, ¿verdad?

    • Carlos Ernesto

      Aunque me causa escozor aceptar el ateísmo como un teísmo, es cierto que ambas son doctrinas. Entendí finalmente lo del estado confesional. Gracias.

    • Hayes Martinez

      Gracias a ti, Carlos, por llevarnos al debate.
      Lo del ateismo lo puedes valorar desde la filosofia. El ateismo es un concepto tan fallido como el de 0

  • Hayes Martinez

    Julio, como hombre de fe religiosa ( porque todos tenemos fe), se posiciona en contra de ciertas prácticas. Al menos eso me pareció al leer.
    Lo que, claro, no quedó todo contra el cristianismo. Los testigos de Jehová, también la tuvieron, y tienen aún, difícil

  • Alexei

    El texto apela al perdón, a la superación del daño que los cubanos se hicieron entre ellos mismos. Pero no hay perdón sin reconocimiento de la verdad. No hay perdón sin reconocimiento del error y sin arrepentimiento.

    El Estado cubano tiene muchos motivos para pedirle perdón al pueblo cubano.

  • Julio Pernus

    Les agradezco mucho sus comentarios, para mí, necesitamos trabajar más la filosofía del Papa Francisco en nuestros ámbitos digitales. Solo desde algo que él ha llamado, la Cultura del Encuentro, se puede llegar a una solución adecuada para los problemas de nuestra modernidad líquida. La Espiritualidad,la veo como un conjunto de valores positivos que nos ayudan y nos comprometen a humanizar nuestro ser, y creo que debe ser más trabajada desde la construcción de la subjetividad de nuestra Nacion, es decir,no se puede Pensar como País y omitir la espiritualidad como categoría social. Desde el cristianismo,muchas veces decimos que necesitamos procesar con el corazón nuestras ideas. Al menos al interior de la Iglesia católica,no se reconoce una actitud oficial de pedir perdón por las malas políticas discriminatorias efectuadas en épocas no tan lejanas, sería un bonito gesto para iniciar un proceso necesario de Reconciliación, de los católicos con la Revolución.

    • Hayes Martinez

      Muy bueno eso Julio! Al final, vemos logicas de poder a las que podemos enfrentarnos, o corregir, o luchar de diferentes maneras contra ellas.
      Solo que el gobierno es el que tiene la tarea de representar la revolucion, de unir, de crear vinculos

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