Política en Cuba

El liderazgo de la Cuba actual ¿Quién lo asume?

Por: Ernesto Nuñez

En la psicología de grupos se estudian los diferentes roles que asume cada individuo que conforma una comunidad o asociación cualquiera. Esta puede ser desde una familia, un colectivo de trabajo, o incluso toda una sociedad.

Uno de estos roles es el del líder.

Cuando existe un líder definido y consensuado al cual todos siguen, el grupo tiene un porcentaje muy elevado de posibilidades de éxito en cualquier empresa que se proponga. Pensemos en la sociedad cubana durante el período revolucionario y posrevolucionario, y en la figura del líder.
Me detengo y aclaro que entiendo por período revolucionario a los sucesos desde el 1953 hasta aproximadamente 1970 ¿Por qué? Bueno, en el 53 Fidel dirige el ataque a los cuarteles Moncada y C. M. de Céspedes, con ello ratificaba su posición de líder de la lucha armada contra el gobierno regente en ese momento. A finales de los años 60 en Cuba termina un proseso de cambio de régimen político y se afianza como aliado indiscutible de la Unión Soviética. También se observa un cambio radical en la gestión cultural con la etapa conocida conocida quinquenio gris.

La Constitución del 76 ratifica al PCC como partido único -limita la creación de otros partidos-, y prohíbe explícitamente un cambio de régimen. Estos sucesos llevaron a la censura y demonización de la crítica hacia las acciones del Gobierno (lo que evidentemente paraliza el proceso evolutivo de cualquier empresa, pues se detuvo el deterioró el intercambio comunicacional entre el gobierno y el pueblo).
Establecido lo que entiende el autor por las etapas revolucionaria y posrevolucionaria, se retoma el tema principal.
Se debe tener en cuenta que las empresas principales de Cuba como sociedad, desde 1959 hasta hoy:

han sido evitar por todos los medios que EEUU no intervenga en nuestro país, y mantener el régimen socialista y al PCC en el poder.

Estas empresas han triunfado indiscutiblemente durante 60 años. Principalmente debido el liderazgo de Fidel Castro, quien supo en todo momento responder a todas las crisis a las que se enfrentó sin perder de vista esas metas. Su capacidad para la oratoria, su nivel cultural, inteligencia, adaptabilidad, la autoridad que su figura imponía, la empatía que producen aun hoy sus discursos, el compromiso que tenía con sus ideales, además de todo el background de lucha que lo llevaron a esa posición de poder que mantuvo hasta casi su muerte, son las características que hoy no encontramos en los líderes que dirigen hoy nuestra sociedad. Por eso no pocos cubanos se encuentran en una especie de confusión o nebulosa, mientras busca una figura que guíe sus ideas.

Durante el mandato de Raúl este suceso carecía de la masividad actual.

Hay que ver que gran parte de su liderazgo lo pasó con un Fidel vivo, y aunque mucho menos, aun activo. Luego muere el comandante, el inmortal, nuestro Mesías, y Cuba se sume en el luto de los susurros y el silencio. Del que todavía se oyen ecos. Entonces sucede lo inconcebible: termina el mandato de los máximos líderes, que también sirve como impulso a que el pueblo vea una esperanza revolucionaria en un mandatario joven.

Pero a este nuevo líder las señales no parecen acompañarlo, o más bien, apoyarlo.

Primero comienzan a circular rumores de declaraciones algo extremistas por parte de Díaz-Canel en el seno del Partido, declaraciones que le recuerdan a los intelectuales y a los que conservan algo de memoria histórica los tiempos que es mejor que queden como errores del pasado. Luego se cae un avión, mueren casi todos los pasajeros y la vista cae sobre Cubana de Aviación como sospechoso principal de la causa del accidente (supuestamente debido a la mala calidad de los aviones arrendados). Al ser esta una empresa estatal, se no faltó quienes miraron con recelos al gobierno y su líder actual.

Es la costumbre, Fidel nos adaptó a hacerse cargo de toda crisis que se presentara.

Después nos roza un ciclón, que no por eso significa que haya sido poco el daño.
Resultado, alrededor de 2000 damnificados sin hogar. Hace poco se declaró por los medios oficiales la finalización de 50 viviendas, a varios meses del evento, y que aun quedan unas 1600 por terminarse. Otra mirada al líder, ahora con enojo. Es nuevo; Cuba carece de recursos; tenemos al mayor imperio económico, con una maestría inigualable en el arte de manipular la opinión pública con el uso de un gran monopolio de medios de comunicación, puesto al ataque en todo momento. Además aparece, cada vez con más fuerza internet. La nueva tribuna con la que todo cubano soñó para informarse y expresar su opinión personal sin aparentes intermediarios. Comienzan a nacer con esta plataforma, aun inmaduros y pequeños, nuevos líderes de opinión. Los más poderosos no se dedican a la política y solo juegan con la fama. No saben el poder que hay en sus manos.

Hay que contar también con los múltiples y misteriosos incendios de hospitales y de la empresa de comunicación en el centro de la isla

¿Qué sucede?¿Terrorismo?¿Accidented?¿Descuidos?¿La oposición?

Nadie sabe con seguridad.
Pero ahora el nuevo presidente nos trae la esperanza otra vez: la formulación y consulta popular de una nueva Constitución. La del 76 es obsoleta, Cuba necesita un cambio, Revolución es sentido del momento histórico, es cambiar todo lo que debe ser cambiado…. Perfecto, masividad y positivismo general frente a la consulta popular. Se hacen los cambios pertinentes y ¡Sorpresa! Se crean dudas sobre el nivel de democracia usado a la hora de decidir …lo que debe ser cambiado… Se le suma una Asamblea con cientos de diputados que vota unánimemente por la aprobación de esta nueva ley de leyes. Con una mirada desde lo que puede considerarse democrático eso es raro, pero ya nos hemos acostumbrado a esto y no se hecha a ver tanto. Y mientras esperamos al 24F, se emprende en las redes una campaña desorganizada en contra de la campaña (¿anticonstitucional?) del gobierno a favor del SÍ. #YoVotoNo se vuelve el lema de esta campaña, frente al #YoVotoSí de la oficialidad. Para colmo de males, aparece en la capital un tornado, como por arte de magia, que parece una artimaña imperialista para desacreditar al nuevo líder, pues ese ha sido el resultado que ha dejado el evento meteorológico en el ámbito político.

Miles de desplazados sin hogar, sin comida, sin agua, sin electricidad.

Pero las redes mostraron su cara positiva. Nunca se había visto en Cuba el nivel de masividad de voluntarios que decidieron dar su mano, sus juguetes (con nota de apoyo incluida), su ropa y comida, a los que sufrieron tan terrible incidente. Esta masividad de ayuda no gubernamental acarreó algunos problemas con las autoridades, pues en cierto momento algunos, más que ayudar, entorpecían el trabajo. Claro que fue una minoría, pero esto llevó al Gobierno a tomar medidas que pusieron la situación tensa. Pero el nuevo líder decidió hacer una marcha de las antorchas al día siguiente del siniestr. Esta movilización puede considerarse como un error desde el punto de vista político, con el cual la oficialidad se agregó una carga que se podía evitar. Así lo demuestran las redes sociales y la opinión pública que generan a su alrededor.
Todo esto ha llevado a que el proceso de ratificación de la nueva Constitución y la enorme campaña que se ha creado para inducir una opción tengan un trasfondo más… no sé ¿siniestro? No encuentro la palabra adecuada. Pero lo que hay que entender es que este proceso, que culmina el 24F, más que para ratificar una nueva ley de leyes, es para ratificar el mandato del nuevo líder. Al ser este el dirigente del proceso y la #Continuidad de Fidel ¿Lo es? Entonces, caen dos cuestiones fundamentales a modo de conclusión ¿Lo representa la nueva Constitución? ¿Es este el líder que desea? Piénselo detenidamente antes de votar, tómese su tiempo. El lugar donde ponga la cruz contestará esas preguntas.

2 Comentarios

  • Iramis

    Oiganme, jamás voy a dejar de sorprenderme hacia donde la lógica formal puede llevar al pensamiento. Por caminos… Mmm… Nada iluminados. En fin… Como sufro. Más ciencia, menos ficción en el análisis político. Es lo que queremos en un blog de jóvenes marxistas.

    • Ernesto Núñez

      Me gustaría, si no le es molestia, saber dónde encuentra usted y qué entiende por ficción. Es solo para entender su punto y trabajar en el mejoramiento de mi discurso. La dialéctica, entre los que queremos ayudar en la construcción de una mejor Cuba, enriquece las soluciones que podamos encontrar entre todos. Le agradecería de veras que me dedicara su reflexión sobre el texto, siendo crítico y objetivo. Gracias por la atención.

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