Política en Cuba

La nueva religión

Nota:

Cuando un amigo me enseñó la foto de la entrega de la réplica de la cuna, pensé de inmediato que era una fake news. Luego, sin dar importancia al hecho, comprobé en espacios de difusión oficiales que aquello era cierto.
No me pareció coherente con lo que debiera ser la práctica semiótica de la organización juvenil de vanguardia de alcance nacional, la entrega de tal réplica. Por esa razón, considero necesario el señalamiento realizado por Alina -y no necesito decir sus apellidos, ella sabe que la respeto, la admiro y que aprendo mucho de ella- en su publicación en La Joven Cuba. Señalamiento que debía ser realizado lo antes posible, porque sabemos, que el tiempo y el espacio establecido para expresar quejas e incorfirmidades y que tengan verdaderamente transformador, nunca se dará mientras se asuma de manera esquemática la plaza sitiada; y que difícilmente las dinámicas de reuniones de comités de base y primarios puedan remover una decisión que de manera muy natural fue tomada desde arriba.
Sin embargo, la respuesta desde la dirección de UJC -y no de su militancia, porque estoy seguro que de consultar con sus filas no se hubiese entregado tal réplica-, ha sido, la de lanzar las clásicas acusaciones de ser asalariado del imperio. Tal vez, a quienes creen ejercer el monopolio simbólico de ser representantes de la Revolución -de la que ellos mismos pueden ser detractores por su arrogancia y soberbia-, les cuesta reconocer públicamente su error ( insisto, surgida del propio carácter poco democrático de su funcionamiento interno), o simplemente, convencer de lo contrario con argumentos.
Al parecer, una organización que lleva en un su nombre el peso de un ideal tan puro como el comunista, debiera tal y como señaló Gramsci -y que su máxima dirección debiera saber-, luchar por construir una acción y conciencia cotidiana que reproduzca y sea fuente de modos que le sean orgánicos a una sociedad mejor, y no ser precisamente un celoso guardián de caprichos y prácticas ahistóricas que buscan una unanimidad en nombre de la unidad, de manera punitiva.
Suscribiendo esencialmente este texto, no a nombre del resto de los colaboradores de este proyecto, a los cuales no he consultado en su totalidad, no como nota firmada por todos, sino en mi nombre, decido compartirlo.

No hago un ataque a la organización, sino una defensa a esta, del error que en su nombre cometió.
Miguel Alejandro Hayes.

La nueva religión

Por: Alina B. López Hernández

En un artículo anterior valoré como inoportuna la campaña publicitaria lanzada por la UJC el verano pasado, que demandaba disfrutar Cuba con alegría precisamente cuando se percibía un arreciamiento de la crisis económica. Al ver la campaña pre-congreso que concibieron para el 4 de abril pasado, mi sugerencia es que despidan al equipo de relaciones públicas de la organización.

Acabamos de vivir un período de efervescencia cívica, debates y controversias sobre la nueva Constitución. Se afirma que ya inició el relevo generacional. Se hace referencia constante en los medios al carácter revolucionario y combativo de la juventud cubana. No obstante, esta campaña parece más un culto religioso con matices mesiánicos —que incluye una velada en Tierra Santa—, que la rememoración de un político considerado ideológicamente afín al marxismo.

Se desconoce la determinación del propio Fidel, dada a conocer tras su fallecimiento, de no hacer de su figura un foco de culto

No es la primera vez que un objeto atribuido a una figura histórica se entrega como alegoría. El machete de Máximo Gómez, por ejemplo, se otorga en Cuba a personas e instituciones cuya obra y desempeño hayan trascendido. Pero entre un machete y una cuna como emblemas existen significativas diferencias.

El primero posee resonancias heroicas, nada de interferencias divinas ni mucho menos, puro valor y coraje para enfrentar a ejércitos mejor armados… y vencerlos. Eso sí transmite un mensaje, codifica una idea aglutinadora, que a fin de cuentas es la función de un símbolo.

De la segunda no logro comprender el sentido alegórico. En una cuna un niño simplemente puede yacer y dormir, funciones necesarias para la vida de cualquier persona. Hasta donde recuerdo, solo un niño realizó un acto heroico en su cunita: Hércules cuando liquidó a las serpientes, pero eso es parte de la mitología grecolatina.

La cuna fue entregada como “símbolo de continuidad”. Mi pregunta es sencilla, ¿qué paradigma podemos recepcionar de un bebé de pocos meses? Si hubieran entregado la réplica de la comandancia de La Plata, o un arma personal de Fidel, hubieran sido más consecuentes. Sin embargo, la cuna enfatiza en la idea de que debemos agradecer el simple hecho de que el líder naciera. Esto contradice la dialéctica marxista y sus categorías de casualidad y necesidad.

Secretariado de la UJC entrega réplica de la cuna de Fidel y Raúl al Primer Secretario del Partido de Holguín.

A cambio propongo que sea entregado un micrófono como símbolo. Quizá entonces la Secretaria General de la UJC sea capaz de improvisar un discurso motivador y elocuente, como era característico del gran orador que fue Fidel.

“Nuestros enemigos, en la guerra cultural e ideológica que nos hacen, apuestan por la desunión y el individualismo”, afirmó Susely Morfa en el acto. Considero que además de cuidarnos de los adversarios, potenciales y reales, la organización se mire por dentro y se ajuste más a los tiempos que vivimos y a las exigencias de las jóvenes generaciones.

La convocatoria a un “congreso transformador” no se relaciona en lo absoluto con la imagen tradicionalista y cuasi religiosa de la cunita. Bien criticaba Engels al líder proletario Weitling, fundador de la Liga de los Justos, por intentar conducir el comunismo por las vías del cristianismo primitivo. Nuestra UJC parece presta a lo mismo. Al menos ya tenemos pesebre.

Tomado de La Joven Cuba

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: