Política en Cuba

No fue decisión mía

Por: Miguel Alejandro Hayes
Escribo en Rebelión, un medio independiente de alcance regional. Soy el coordinador de La Trinchera, un proyecto editorial digital. Fui parte del equipo de La Joven Cuba, un blog que ha sabido ganarse su espacio. Participo en El Enjambre, un podcast de El Toque. Hago El Solar, una iniciativa autónoma de podcasting.
En esos escenarios independientes aprendí a escribir un tin menos mal de lo habitual (porque bien nunca lo haré) y no he logrado mejorar la dicción (aunque lo intento). En ellos me formo y deformo. Mi experiencia de lo que es y puede ser un medio, es esa.
Hace cuatro años, más joven y más inocente, llamé a varios medios estatales buscando dónde colaborar. La primera pregunta siempre fue que si era periodista o estudiante de periodismo. La respuesta fue negativa, y la conclusión: yo no tenía patente para escribir. Y no intentaba hacerlo de política; solo de temas de filosofía, teorías asociadas a ciencias sociales y al propio ejercicio del pensamiento. Pero no fue una decisión mía.
El consejo editorial de una revista cubana no académica considerada seria me negó la publicación de un texto. Me argumentaron que no estaban de acuerdo con una idea que yo había utilizado. A pesar de que les envié la obra del autor para que verificaran un criterio de autoridad, pesaba más su sentido común. De pronto, no se trataba del uso de fuentes, sino de la opinión personal de un consejo editorial. Yo citaba a Bertrand Russell para hablar de lógica formal, ellos apelaban a un porque no. No pude publicar, pero eso no fue decisión mía.
Conservo bocetos y todas las ideas locas resultantes de horas y horas de discusiones con un equipo que tenía más ganas que conocimientos. Unos pocos intentamos levantar en la FEU un intento un blog universitario, pero no pudo realizarse. Eso tampoco fue decisión mía.
No tengo la opción de publicar mis textos sobre la obra de Marx (tema que ocupa el mayor espacio de lo que escribo) en medios oficiales. Un lector puede encontrar trabajos míos en Contexto Latinoamericano, o en Globalización, antes que en un medio oficial cubano. Eso no lo escogí yo.
Yo no escogí estar en un medio independiente. No me quedó opción, no fue decisión mía.

2 Comentarios

  • Claudia Rafaela

    Muchos debates importantes en Cuba, o parte de ellos, se han trasladado al escenario mediático independiente, porque no tienen espacio en los medios oficiales, así también los de marxismos, izquierdas. Las razones? diría que una política editorial rigurosa, centralizada, el fuerte control que ejerce sobre ellos el departamento ideológico del partido (privándolos de su carácter público), directivos a veces poco valientes (requisito indispensable del periodismo) y acomodados, en fin… Empero la vida es más rica, los deseos de expresar algo transcendieron cada decepción, y aprovecharon la primera oportunidad para construirse en ideas, sus proyectos, sus propios medios, que les permitieran, también a otros, decir. Porque la comunicación no es un ejercicio exclusivo del estado, es un derecho. Y así (aunque con sus muy malos y dañinos ejemplos también) se puede y se cuenta hoy un país desde maneras más cosmovisivas, más plurales. La democracia mediática (no excenta de críticas) pareciera ser el horizonte, el devenir inexorable de todo esto. No sin antes apuntalar muchas cosas, luchar por otras. Este es solo el albor.
    Adoro que seas breve en todo lo que escribes. Un abrazo!

    • Hayes Martinez

      Gracias camarada. Sin dudas hay muchos factores que contribuyen a que predomine un modelo de prensa en Cuba que es una suerte de versión desmejorada de la prensa pesepista.
      Nos vemos por acá

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