Política en Cuba

Unas notas rápidas en medio del debate político

Por: Miguel Alejandro Hayes
Leí un debate en las redes sociales y decidí sumarme. Pero como mis líneas excedían las dimensiones permitidas en las casillas para comentar, aquí las comparto.

***

Está muy bien montado el signo lingüístico pos 59 en Cuba -y no es palabrería-. El lenguaje nos domina, y repetimos -y nos creemos- que somos un país en revolución. La Revolución Francesa no duró más de diez años, ni podía. Una revolución no puede durar sesenta… En un sentido de cambios constantes acelerados, un país en Revolución durante un tiempo superior a una década no aguantaría, sobre todo porque los cambios pudieran ser mayores que los que las propias relaciones sociales soportarían. Por otro lado, un país altamente burocratizado no puede ser un país en revolución… ¿suena contradictorio verdad? Eso ya se ha dicho antes, pero debía empezar por ahí.

Aclaro que con lo anterior no he catalogado que vivimos en la era Contrarrevolución, sino en la Posrevolución. Afirmarse como que están haciendo Revolución, no sería entonces un argumento muy serio para que alguien se auto-valide en cierta actuación o postura -aunque muchos se lo creen-.
Estrechamente relacionado con eso, veo un fenómeno al que la oficialidad -quien lo es de hecho y de conciencia, o ambas juntas- aun no se adapta a lidiar, en buena medida por auto-nominarse a sí como Revolución:

no ser los únicos actores, o no ser las únicas voces con cierto discurso en favor del bien social y con un espacio para exponer sus ideas.

Durante años, dicha oficialidad estuvo acostumbrada a tratar con una pobre e incompetente desde el punto de vista ideológico, disidencia. Todo era muy sencillo: está última, era la oposición. Era la derecha cubana que se juntaba con el enemigo.
Con ese clima, el discurso oficial sale invicto ante la falta, no de alternativa, sino tan siquiera de otro discurso que sea creíble.
Pero los tiempos cambian. La apertura a nuevas formas de gestión, a nuevas lógicas de producción social, no solo se expresan en relación al papel moneda ( actividad económica en el sentido estricto), sino también a la actividad cultural, política, ideológica. Por eso, la práctica “por cuenta propia”, no solo es la puerta a cierta legalidad a la actividad independiente, y a un marco que lo estimule y lo valide,

sino también es un catalizador de la producción de subjetividades que apuestan por una actividad independiente -al menos, separada de los clásicos esquemas estatalizados-.

Y los resultados se ven: mucho hay de producción cultural, económica, política, e incluso académica, de manera independiente.
A todo ello, si se le suma cierto hermetismo en la actividad humana bajo la lógica estatal de propiedad (que a su vez, las insuficiencias de esta ocasionaron la necesidad de la apertura a la actividad independiente), si no es capaz de satisfacer las dinámicas de realización como individuo que necesitan muchos, entonces estos irán a parar a los espacios independientes. La prueba de ello, es el flujo que reciben estos, lo que demuestra que están dichos espacios atrapando las aspiraciones de una parte nada despreciable de la fuerza de trabajo cubana.
El resultado es que el sector estatal tengo que lidiar con un sector privado -hijo de sus propios contradicciones-, que por cierto, en tales relaciones ha mostrado ciertos rasgos de intolerancia.

En el campo político ideológico, destaca la entrada en escena y proliferación de otros paradigmas de discurso político -otro discurso que responde a otras reglas-.

En él, aparecen alternativas, al auto-proclamado por decreto como la izquierda oficial, e incluso, al opositor. De manera muy llana, a veces se asume a todo lo no oficial, como oposición y derecha-. La cuestión ahí, es que esos -estos- discursos independientes, no pueden todos ser la derecha.
Ya no todo el que no tiene el mismo discurso que el gobierno -aunque vaya por la misma línea- es la derecha. Ahora coexisten con el oficial también, el independiente de izquierda, y el opositor de izquierda. La oficialidad tiene que aprender a lidiar con otro lenguaje revolucionario, incluso con dicha oposición de izquierda -tan legítima como la izquierda institucionalizada-. Todos los medios independientes no son financiados por el imperio, ni trabajan para este, o son “enemigos del pueblo” (debería ser considerado enemigo del pueblo todo aquel que orgánicamente contribuye a que como mínimo, no mejore la situación de este, y en ese saco no solo va el imperialismo norteamericano).
Lo revolucionario no es el gobierno, tampoco fuera de este se es lo contra-revolucionario.

Lo revolucionario se mide por la relación orgánica en pro de los cambios favorables a la nación.

El veredicto sobre eso, a base de un mal uso de teoría de conjuntos, no arrojará un resultado correcto.
Descalificar a la actividad independiente que ha alcanzado a la vida política-ideológica, no es nada apropiado. Es cuestión de asumir su presencia y sus causas los espacios vacios de la actividad oficial en esos aspectos-. Tal parece que lo que molesta es la pérdida de la hegemonía ideológica absoluta. Basta de acusaciones y de atacar al mensajero. Es solo una sugerencia.

7 Comentarios

  • Jorge Alfonso

    Eso conceptos tuyos, porque es la primera vez que alguien se atreve a fijar caducidad a las revoluciones en un solo párrafo, la revolución cubana es ejemplo de tus falsas conclusiones y a mi juicio equivocadas conclusiones, la Burocracia es parásita de todo sistema de gobierno, y no tan detestada como se cree, porque no sabría el poder vivir sin ella, y una década como tiempo limite a los que fuimos parte de las primeras décadas de la revolución triunfante en 1959 nos causaría riza, porque hasta 1990, vivimos en una vorágine de cambios típico de las revoluciones, ademas es improvisado comparar la revolución Francesa con la Revolución de Octubre y menos con la revolución cubana.
    Yo calificaría como pos revolución a partir de 1990, y como contrarrevolución y no revolución la década perdida o retrocedida posterior al 2005 para empezar a vivir el surgimiento de una sociedad de clases nuevas y de élites ya existente, primeros años de pruebas y errores para finalmente reconocer a modo cede justificación que nadie sabia como se construía el socialismo, y en esta década muestras claras y aun en ejercicio que mucho menos se sabe sacar frutos a practicas capitalistas pues a diferencia de China y Vietnam estamos a solo 90 millas de los Estados Unidos y aquellos que se creen nuestros acreedores no tienen ninguna intensión de negociar las deudas reciprocas ocasionadas por nacionalizaciones negadas a acordar un sistema de pago y las a nosotros causadas por el bloqueo y actos de agresión y terrorismo.
    Sobre la composición politica de nuestra sociedad, mi apreciación es que lo existente es una doble morar diversa e imposible de calificar, empieza por los que dicen que son y actúan como si no lo fueran, los que siempre no lo fueron y ahora sacan el mejor provecho a las aperturas económicas y políticas ocurridas y ocurriendo, y manifiestan una posición dual, y los que dicen que son lo mas puro tecnológicamente pero viven con gustos muy refinados propio de los verdaderos enemigos de las revoluciones, esto nos llevara a dos países, el de las clases trabajadoras y el de las clases privilegiadas.
    Por otra parte la actividad independiente siempre sera solo eso, artesanos y comerciantes pequeños y medianos, nada representan ni representaran en el desarrollo de nuestra economía, encontrar la forma de hacer exitosa y generadora de capital así como la duplicación de nuestra producción agroalimentaria sera nuestro posible y única forma de desarrollo, aun en estas actividades la carencia de mano de obra disponible limitan incluso la satisfacción de la demanda nacional. El futuro seguirá dependiendo y no a largo plazo del Turismo, las remesas familiares y la contratación de fuerza calificada a otros países principalmente médicos. A las tecnologías y la Industrialización y automatización llegamos demasiado tarde. Nos queda espacio para aplicar la ciencia en la producción agrícola y pecuaria. Me gustaría mucho que se estuviera negociando con los antiguos dueños de Ingenios Azucareros el montaje de al menos 50 nuevas Agroindustrias, para ala producción de energía, azúcar y derivados.

    • Hayes Martinez

      Gracias por comentar Alfonso. Le respondo.
      Le comento que si no conoce, no pocos historiadores coinciden en que la revolución cubana concluyó en 1970. Luego de eso, lo que vino fue un periodo de estabilidad. Yo no fijo caducidad, en todo caso, asumo un criterio ya anunciado antes. De todos modos, la idea que sostengo es muy sencilla: pueden sostenerse 60 años de Revolución, entendido como subversión social? Un detalle, por si lo desconoce: los periodos de institucionalización ponen fin a las Revoluciones.
      No comprendo eso que dice de mis falsas conclusiones, si lo pudiera explicar, se lo agradecería.
      Por otro lado, habla de que son conceptos míos. A qué se refiere… A qué por ser míos no son válidos? Que revolucionario de su parte, al solo aceptar criterios de autoridad. Por cierto, no son conceptos, son ideas, definiciones, pero no conceptos ( los conceptos son cosas más serias).
      Pues le recuerdo que la idea que asumo sobre lo que duran las revoluciones, que no es una estimación, sino un hecho verificable, es un criterio que puede ver en El péndulo de Foucault de Eco ( donde se refiere al absurdo de que existan las ” instituciones de la revolución”), y si quiere algún historiador que señale que en el 70 se puede encontrar ya aproximadamente un fin del periodo de subversión social ( Revolución) y un tránsito a la normalidad, consulte Ideologia y Revolución, de María del Pilar Díaz Castañón.
      Sobre la burocracia, no, no es parásita de todo sistema. La burocracia es una consecuencia de la centralización, y no es necesariamente mala ( consulte a Weber, le debo el libro exacto).
      Sus demás comentarios, creo que llevan a otros debates, pero algo le resumo cambiando de disciplina. El hecho de dar lugar a la actividad independiente en el plano económico, hará que se incorpore al inconsciente colectivo la lógica de la actividad independiente ( la medida de eso es otro debate). Pero desde un enfoque de la totalidad social, se llega ala misma conclusión, debido a que nuevas lógicas ( la de la actividad independiente), van recorriendo el todo.
      Saludos.

  • Hayes Martinez

    Gracias por comentar Alfonso. Le respondo.
    Le comento que si no conoce, no pocos historiadores coinciden en que la revolución cubana concluyó en 1970. Luego de eso, lo que vino fue un periodo de estabilidad. Yo no fijo caducidad, en todo caso, asumo un criterio ya anunciado antes. De todos modos, la idea que sostengo es muy sencilla: pueden sostenerse 60 años de Revolución, entendido como subversión social? Un detalle, por si lo desconoce: los periodos de institucionalización ponen fin a las Revoluciones.
    No comprendo eso que dice de mis falsas conclusiones, si lo pudiera explicar, se lo agradecería.
    Por otro lado, habla de que son conceptos míos. A qué se refiere… A qué por ser míos no son válidos? Que revolucionario de su parte, al solo aceptar criterios de autoridad. Por cierto, no son conceptos, son ideas, definiciones, pero no conceptos ( los conceptos son cosas más serias).
    Pues le recuerdo que la idea que asumo sobre lo que duran las revoluciones, que no es una estimación, sino un hecho verificable, es un criterio que puede ver en El péndulo de Foucault de Eco ( donde se refiere al absurdo de que existan las ” instituciones de la revolución”), y si quiere algún historiador que señale que en el 70 se puede encontrar ya aproximadamente un fin del periodo de subversión social ( Revolución) y un tránsito a la normalidad, consulte Ideologia y Revolución, de María del Pilar Díaz Castañón.
    Sobre la burocracia, no, no es parásita de todo sistema. La burocracia es una consecuencia de la centralización, y no es necesariamente mala ( consulte a Weber, le debo el libro exacto).
    Sus demás comentarios, creo que llevan a otros debates, pero algo le resumo cambiando de disciplina. El hecho de dar lugar a la actividad independiente en el plano económico, hará que se incorpore al inconsciente colectivo la lógica de la actividad independiente ( la medida de eso es otro debate). Pero desde un enfoque de la totalidad social, se llega ala misma conclusión, debido a que nuevas lógicas ( la de la actividad independiente), van recorriendo el todo.
    Saludos.

  • Jorge Alfonso

    No pretendo al responder hace de esto una polémica, así que tómelo solo como un intercambio de opiniones, yo no sigo en modo alguno a los Historiadores, soy mas aficionado a leer los que hacen la historia, creo que usted actúa en la misma forma pues no vi por ningún lado la bibliográfica por usted consultada sin embargo doy totalmente acredito a su información sobre esa opinión que da por terminada la revolución cubana en 1970, Yo lo que cuento es mi historia vivida y de ella las conclusiones fruto de mis vivencia, que esa fecha solo represento un primer escalón en el proceso de avance de la revolución, demasiado ambicioso, lleno de errores de cálculos, de voluntarismo, plagado de mentiras, derroche y descontrol de recursos, muestra clara de la falta de madures de quienes nos dirigían que no podían llamarse entonces estadistas.

    Pero allí para nada finalizo la revolución, fue el final de una etapa soñadora de la revolución y dio paso a otra mas madura, se profesionalizaron mas los cuadros de dirección de la Agroindustria azucarera, se fue mucho mas objetivo en la planificación y se implanto el Sistema de Dirección y Planificación de la Economía, sin detenerse las transformaciones y cambios en todas las actividades Económicas, políticas y sociales para una mejor calidad de vida de la población, que es por lo que yo juzgo la vitalidad de un proceso Revolucionario con el,perdón de los historiadores.

    Hay un detalle donde estamos en desacuerdo cuando en un proceso revolucionario ocurre un proceso de Subversión Social es por que ya la revolución dejo de existir, y las clases populares dejaron de ver en sus lideres o élites dirigentes sus verdaderos representantes, y pasan de la pasividad en que hoy vivimos a muestran claras y aveces violentas de inconformidad y un nuevo régimen u otra revolución con nuevos actores esta por surgir. Mientras hay algo en lo que coincido y estoy totalmente de acuerdo, es algo que no le puedo demostrar pero hace muchos años que que señale en algo que escribí, que el proceso de institucionalización del país, la Organización y autoridad del Partido alejo a el liderazgo de la población y esta de sus lideres, así se perdió la forma directa y participativa que primo en las relaciones entre el pueblo y sus dirigentes, ya no se dijo mas ” el pueblo es quien tiene toda la razón” y ese espacio lo ocupo la Burocracia, hipócrita y aduladora que fue desde entonces quien mas lucro del trabajo de la clase trabajadora.( Para no olvidarlo, yo defino como falsas consecuciones a las que usted llega a partir de opiniones por otros expresadas y que da por verdades).

    Recuerde que escribo y redacto mal o bien según mis propios pensamientos, quizás la palabra correcta no es concepto, sino pueden ser criterios y para mi son tan validos como los míos por muy falta de preparación intelectual que tenga. No tome cada desacuerdo en opiniones vertidas como calificaciones, disculpe si siempre tiendo a ser polémico.

    No voy a leer a ese escritor que me recomienda sobre el tema, la revolución cubana no tuvo su fin en la primera década, solo quien allá vivido o sobrevivido los primeros 49 años de revolución sabe que a partir de la tercera década y por factores externos dejo de ser una revolución en proceso. La revolución de Octubre en su segunda década era dinámica y buscaba con su pueblo a solución a los graves problemas que padecía su economía, principalmente en la agricultura, y no es posible negar la influencia negativa de potencias externas, sino hubiese sido en plena revolución la URSS no hubiese triunfado en la segunda Guerra Mundial, la Nobleza Rusa hubiese traicionado a su pueblo.

    Esta fecha fatal de las revoluciones que su objetivo posible esta concebido principalmente para que los pueblos oprimidos no busquen en las revoluciones populares la posible solución que en mas de dos siglos el capitalismo explotador y salvaje no le ha dado para tener una vida digna, y mucho tiene que ver el temor a las Grandes Revoluciones ocurridas para que parte de sus necesidades sean parcialmente atendidas por temor de los capitalistas a las explosiones sociales.

    Le sugiero que cualquier conclusión al respecto sobre la vigencia y perdurabilidad de las revoluciones tenga en cuenta que en las condiciones actuales de un mundo globalizado y casi totalmente con gobiernos de Ideología contraria puedan tener la oportunidad de demostrar su capacidad de cambiar el mundo a favor del ser humano.

    • oscaracso28944

      Muy buen comentario, la verdad. Este podría ser un buen debate. Considero que en primer lugar deberíamos, para no escribir en vano, ponernos de acuerdo en qué es un proceso revolucionario. Es decir ¿Qué convierte a un proceso en revolucionario y no en algo diferente?

  • Jorge Alfonso

    OSCARACSO28944: Tienes razón en lo que planteas, e interpreto y coincido con eso que se hace necesario hacer varias definiciones, o es que para todos esta claro que es revolución, cuando inicia y termina cuando ocurre un proceso revolucionario, sobre el inicio de las revoluciones nada se comento y se fue osado en fijar su defunción, habría que pensar también cuando inicio, cuales eran sus objetivos y si con su fin estos se lograron o aun son ocupación activa de los revolucionarios.

    • oscaracso28944

      Bueno. Ya que está usted de acuerdo me gustaría empezar yo con mi humilde opinión: Estoy estudiando en el ISA, en FAMCA. Hace unos días terminé mi 4to año. Durante los dos últimos semestres las mañanas estaban enteramente dedicadas a Estudios Cubanos. Un día, por un trabajo que debía hacer de la materia investigué sobre los métodos de enseñanza de la Historia en nuestro país. Lo que me llamó la atención y me hizo «inventarme» ese tema – pues nada tenía q ver con los temas propuestos por los profesores – fueron los objetivos generales de la asignatura, que vienen en un documento. Uno decía: «Demostrar cómo desde 1868 hasta nuestros días la revolución cubana es una sola». Eso me parecía insultante pues la forma en que se enseñe la historia definirá en gran medida los tipos de ciudadanos que formarán la sociedad. Es que hay que tener en cuenta que con respecto al concepto de desarrollo intelectual y cultural de las personas, no hay mejor aprendizaje que aquél que no ofrece respuestas acabadas.
      Y esto que leía no podía ser más opuesto. No veía un método dedicado a enseñar a los estudiantes a pensar, sino dedicado a crear partidismo e ideología acorde al discurso político del Gobierno. Este objetivo de la asignatura me hacía ver a los gobernantes aprovechando su poder de inspección y ordenación del sistema educativo, para intentar configurar la conciencia de los ciudadanos intentando ofrecer una visión del pasado que sirviera para fortalecer sentimientos patrióticos, sobrevalorar las “glorias” nacionales o, simplemente, crear adhesiones políticas.
      La educación no puede estar enfocada en eso. Y menos la educación en una escuela de artes, ya que el arte, como lo pensara Gramsci, es un reflejo activo de la sociedad…

      Disculpe, creo que me he ido por una tangente… en fin, lo q sucede es que quiero aclarar si los que vamos a llevar a cabo el debate estamos de acuerdo en que en Cuba, desde 1868 hasta nuestros días, la Revolución cubana NO es una sola ¿Estamos de acuerdo? O ¿Debemos empezar por acá?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: