Teoría

¿Socialismo del siglo XX o del siglo XXI?

Unas últimas notas sobre el proyecto de Constitución

Plaza de la Revolución vista a través de un cristal. Por Miguel Alejandro Hayes

Por: Miguel Alejandro Hayes

Habría que empezar diciendo que los socialismos, es decir, los autodenominados de esa manera y las identidades construidas que poseen ese nombre son demasiadas. Al punto que creo que tanta resemantización del término ha generado la casi absurda des-semantización de lo que se entiende por socialismo. Sin embargo, para los cubanos esta es una palabra que sintetiza un proyecto de vida, por lo que no se puede abandonar el énfasis en ella.
De entre tantas concepciones, haciendo selección con pinzas, a mi juicio destacan el utópico (1), el burgués (2), la social-democracia (3), el nacional socialismo, el socialismo real y el del siglo XXI (4). Muchos de estos, han devenido y devienen en proyectos políticos, unos puestos en práctica y otros que se han quedado en el intento. De ellos, los más cercanos a la realidad cubana, a nuestras coyunturas y luchas, que sirven de modelos relativamente viables al socialismo cubano, han sido el socialismo real y el del siglo XXI. El primero, por las alianzas y necesidad en un “proyecto de desarrollo nacional” (5), que nos acercaron a este esquema impulsado desde Moscú y que queda evidenciado en una serie de estructuras y prácticas políticas que asumimos de estos y que aún tenemos. El segundo, por ser esa propuesta socialista a ese No hay alternativa, al neoliberalismo, a la posmodernidad y al fin de la historia. Era –y es- una opción generada desde nuestra región, frente al imperialismo; propuesta con la cual se estrechó el vínculo en el contexto del ascenso de la izquierda en el continente y especialmente con Hugo Chávez, quien se declaró defensor de esa línea socialista, e incluso, muchos le atribuyeron el término.
Estos dos tipos de socialismos, tienen serias diferencias entre sí. El primero, es el característico del siglo XX, su representante es el campo socialista de manual soviético (6). Eran sociedades altamente centralizadas, con férreas estructuras verticales del ejercicio del poder y en actividades como la económica, la prensa y la ciencia social. A ello se le suma un papel protagónico -formalmente- del partido en la dirección de la sociedad y el estado, que se expresaba como distanciamiento masas-dirigentes y una alta burocratización improductiva(7).
Por otro lado, se levanta el socialismo del siglo XXI. Vale destacar que este aún, no adquiere una ponderación en el ejercicio político, salvo ejemplos aislados de América Latina y el caso de Kerala en la India. Este modelo, me gustaría señalar que nace como crítica constructiva, desde una militancia política identificada con el ideal socialista, que vio desmoronarse el modelo real y que llegó a advertir cómo sus errores conducirían a su declive. De ahí que el socialismo del siglo XXI sea ese intento de rescatar el socialismo, no partiendo de cero o desde la cercanía con corrientes burguesas, sino de comprender y proponer la solución a todos esos defectos estructurales que condujeron –inevitablemente- a su desaparición.
Es por eso que lo primero que rescata el proyecto del siglo XXI, es la promesa incumplida de todo el poder para los soviets (8), porque el papel del partido en la Rusia revolucionaria frenó el ejercicio de su poder. En la medida que estos soviets entregaban prerrogativas al partido como su representante, este se iba convirtiendo en el representante de los intereses de los miembros de la propia organización partidista.
Para ello, la alternativa del siglo XXI apunta a restar a la representatividad para optar por la participación ciudadana. En función de esto, lo primero es la eliminación -paulatina- de la descentralización y verticalidad, que vaya desplazando su centro del poder hacia las bases, donde el papel de la máxima dirección sea el de coordinar y articular cada uno de los espacios territoriales dentro de un proyecto nación.
Como parte de esto, la localidad adquiere mayor peso y el pueblo participa de las decisiones, no solo del presupuesto (9), sino de todas las demás, para hacer una verdadera democracia sobre la gestión, donde esa nueva conceptualización de los gobernantes como los encargados de gestionar las decisiones del pueblo y no de gobernar en un sentido clásico, apuesta por un ejercicio real del poder popular.
Todo ello lleva implícito la desarticulación de un centro fuera de la estructura (10) que condicione el correcto funcionamiento de la misma, pero que a su vez no esté regulada por esta, dígase un partido supra-sociedad.
Se busca también aplicar 3ra tesis sobre Feuerbach (11) a favor de la práctica socialista, para eliminar la lógica del conductor y el conducido (12) y hacer de la sociedad ese todo en auto-movimiento, donde no dependa su destino de lo que desee reproducir una élite dominante-en ocasiones vanguardia- sino porque los miembros de esta lo vayan constituyendo; es decir, que el socialismo no dependa de que una vanguardia lo quiera construir y guíe a la sociedad a ello, sino porque toda la sociedad va implicada en ese proceso, y el papel de la dirigencia es solo servir a ello.
Estas pequeñas propuestas, son el núcleo de todo lo que plantea el socialismo del siglo XXI respecto al real, y que la de ese contenido progresista (13) al proyecto socialista que antes-el del siglo XX- no supo llevar adelante.
Quizá esas ideas, que se muestran como ansiosas de ser aplicarlas no sean precisamente el punto de partida de un proyecto socialista. Sin embargo, la necesidad del empoderamiento del ciudadano en la toma de decisiones, como constructor consciente de su realidad y de sí mismo, no como conducido sino como protagonista del socialismo, es el paso necesario del socialismo real al del siglo XXI para no padecer de un colapso. Para que el poder de reproducir el socialismo no dependa de actas o documentos que firme la dirección, sino que sea una decisión colectiva.
Por su parte, hoy en la Cuba en proceso constituyente, es necesario reflexionar sobre ello, sobre la necesidad del empoderamiento ciudadano y de un poder popular real. Ver en el proyecto de constitución los aspectos que van a favor o en contra de ese gobierno popular, con un salto favorable para las facultades a los municipios por un lado y por el otro el papel del partido y el gobernador, y con los complementos jurídicos que deriven de la carta magna que refuerzan la centralización y la verticalidad. El peso de estas características nos pueden acercar o alejar más a un socialismo del siglo XX o al del siglo XXI. Sabemos cómo terminó uno, y qué busca el otro. Es nuestra decisión, escoger hacia dónde ir.
Bibliografía
Acanda, J. L. (2002). ¿Qué significa ser progresista en materia de pensamiento? En M. (. Cruz, Hacia dónde va el pasado. El provenir de la memoria en el mundo contemporáneo. Barcelona: Piadós.
Acanda, J. L. (1998). La confluencia que se frustró: Psicoanálisis y Bolchevismo. (14).
Lebowitz, M. (2015). Las contradicciones del socialismo real: el dirigente y los dirigidos. Panamá: Ruth Casa Editorial.
Marx, K. (1976). Tesis sobre Feuerbach. En K. Marx, & F. Engels, Obras escogidas. Moscú: Progreso.
Marx, K., & Engels, F. (1976). El manifiesto comunista. En K. arx, & F. Engels, Obras escogidas I (págs. 110-306). Moscú: Progreso.
Notas
(1) Llamado así, por ser un ideal planteado por sus fundadores, sin proponer desde las condiciones reales cómo construirlo.
(2) El descrito por Marx y Engels en el Manifiesto Comunista, tanto como pequeño burgués como burgués. Ver Marx, K., & Engels, F. (1976). El manifiesto comunista. En K. Marx, & F. Engels, Obras escogidas I (págs. 110-306). Moscú: Progreso. págs 132 y 135
(3) Esta puede considerarse como un proyecto socialista por el carácter social de sus propuestas. También, por su escisión del movimiento obrero, más adaptado a las condiciones de la lucha de estos en países avanzados.
(4) No hago distinción de si es en o el siglo XXI.
(5) Entre comillas porque según he podido apreciar, la inserción de Cuba en el CAME, lejos de desarrollar al país, fomentó la dependencia económica y altos índices de consumo en él país. Por lo que creo que ser parte de esa “división internacional socialista del trabajo”, nos alejaba de un proyecto de desarrollo.
(6) Al estilo manual soviético, porque es muy conocido en Cuba, esos manuales de Economía Política que recetaban cómo hacer el socialismo, en fórmulas casi indiscutibles.
(7) Hago distinción de la burocracia necesaria, surgida del proceso natural de concentración del capital y la producción, y que responde a una eficiencia; de la burocracia improductiva.
(8) En su tesis de Abril Lenin declaró: todo el poder para los soviets. ‘’Todo el poder para los soviets, en la lectura original de Lenin, significaba reconocer a los distintos grupos sociales participantes en la revolución no como elementos pasivos, como entes a ser conducidos o ilustrados, sino como fuerzas activas, como verdaderos sujetos de la revolución.’’ Ver Acanda, J. L. (1998). La confluencia que se frustró: Psicoanálisis y Bolchevismo. (14).
(9) Existe el presupuesto participativo, donde los ciudadanos deciden en que gastarlo. Pero esa fórmula no genera conciencia del proceso social socialista, ni genera al hombre necesario para ello.
(10) La crítica hecha por el filósofo J. Derrida al estructuralismo, en la cual una estructura-según la doctrina- encuentra su estabilidad por algo externo que se la proporciona. En este caso, para la estructura sociedad, el partido.
(11) Plantea la idea de cómo el hombre cambia las circunstancias a la par que se cambia a sí mismo. Ver Marx, K. (1976). Tesis sobre Feuerbach. En K. Marx, & F. Engels, Obras escogidas. Moscú: Progreso.
(12) Forma de explicar la lógica de la vanguardia por el marxista Michael Lebowitz, donde las masas son conducida por la vanguardia, y que a su juicio es la base de todas las contradicciones del socialismo (real). Ver Lebowitz, M. (2015). Las contradicciones del socialismo real: el dirigente y los dirigidos. Panamá: Ruth Casa Editorial.
(13) Una de las cuestiones del pensamiento progresista –y la práctica también- es el cuestionamiento que se hace a la relación, a las dinámicas de poder. Ver Acanda, J. L. (2002). ¿Qué significa ser progresista en materia de pensamiento? En M. (. Cruz, Hacia dónde va el pasado. El provenir de la memoria en el mundo contemporáneo. Barcelona: Piadós.

Un Comentario

  • Jorge Alfonso

    Socialismo del siglo XX o del siglo XXI

    No entiendo ni estoy de acuerdo con esa agrupación que usted hace de nacional socialismo, el socialismo real y el del siglo xxi, el Nacional Socialismo lo incluiría solamente porque lleva la palabra Socialismo, pero en su esencia es antagónico, contrario y enemigo natural de cualquier forma de socialismo, y el Socialismo del siglo XXI solo puede considerarse con un socialismo posible que solo alcanza a ser una intensión reformista para mediatizar el socialismo real y por su falta de radicalización es evidente que representa un fracaso por su efímera vida al lograr el poder por la vía electoral y mantener intacto los demás poderes propios de una sociedad capitalista, ejercito, Poder Judicial, Poder Económico dueño de los medios de producción, son gobiernos que solo pueden clasificarse como de izquierda popular, con justicia Social y Solidaridad y Antiimperialistas.
    El socialismo del siglo XXI a mi juicio fue y es un error considerarlo como propuesta socialista a ese “No hay alternativa, al neoliberalismo, a la posmodernidad y al fin de la historia”. Solamente podemos considerarlo como un aliado transitorio o temporal en la construcción del socialismo verdadero que nunca existió al carecer de verdadera Democracia, alejarse del pueblo y de la clase trabajadora que muy pronto perdió su poder que paso por entero al Estado y la Burocracia enemiga natural de la clase obrera, es entonces cuando ocurre que la propiedad Socialista de todo el pueblo se convierte en propiedad del Estado, que de representante y servidor público se convierte en dueño de los medios de producción y la sociedad Socialista transforma en un Socialismo de Estado.
    En Cuba lo más cerca que estuvimos del verdadero socialismo fue en los primeros años de revolución cuando el poder y el pueblo estaban estrechamente unidos, y la democracia se aplicaba directamente por aclamación en inmensas concentraciones de masas, de esa forma se aprobaron las principales y aún vigentes sin cambio alguno, las principales leyes de la revolución, era el tiempo de las consignas, “poder del pueblo ese si es poder”, “el pueblo siempre tiene la razón”,” la tierra es de quien la trabaja” y otras muchas, entonces todos éramos gobierno y existía una clara conciencia de que la revolución la hizo el pueblo y que el pueblo era el dueño de la revolución, pusimos punto final de la explotación del hombre por el hombre y creíamos firmemente en lo que nos prometían, terminamos la prostitución, con los casa tenientes, con los juegos de azar, con los casinos, con los Usureros, y se puso fin a la división de clases y a la discriminación, la educación y la salud al alcance del pueblo y hasta el interés y el egoísmo perdió fuerzas, hasta el dinero perdió valor. Eso no pudo ser otra casa que verdadero Socialismo, hasta se habló que pronto desaparecería el dinero y que cada cual trabajaría según su capacidad y recibiría según su necesidad, tanta entrega, tanto entusiasmo, que pensamos que nos creíamos que en una o dos décadas llegaríamos al comunismo, tanto hemos cambiado que ahora en la el Proyecto de Constitución eliminamos la palabra Comunismo para no asustar a los inversionistas.
    Paradójicamente en Cuba todo eso se perdió, hasta las consignas cuando se crea el Partido Comunista y se institucionaliza el país, el Poder se alejó del pueblo y de hacerlo cada día mas acentuado se encargó la Burocracia Estatal, se dejó de confiar en el pueblo y el partido surgido de la clase trabajadora se constituyó en una fuerza con autoridad y poder aliado en este empeño con el Gobierno y el Estado, de copiar del manual del Socialismo de la URSS, empezamos a copiar pero muy pero muy mal de la Democracia Representativa Burguesa, olvidamos lo que antes era común oír, que los que siempre llegarían hasta el final eran la clase trabajadora, y los campesinos, los más humildes que nunca tuvieron otra cosa que perder que no fueran sus cadenas.
    Se perdió la confianza en el pueblo, no llego a comprender como Fidel no entendió eso,
    Y en vez de dar al pueblo una democracia socialista que debía ser muy superior que la democracia Burguesa para garantizar la continuidad e irreversibilidad de la revolución y el socialismo se estableció una democracia representativa donde el pueblo perdió todo su poder, una democracia amañada donde el Partido sin proponer por medio de la comisión electoral proponía, y sin elegir, sin ser un partido electoral elegía y en la Asamblea Nacional más del 90 % de los Diputados eran militantes del partido y además dirigentes del Estado, Dirigentes del Gobierno, Dirigentes de Empresas, Generales las FAR y en MININ, mientras una pequeña minoría 5 ó 6 eran estudiantes, más o menos igual número directo la producción.
    La desconfianza en el pueblo y la poca importancia que se le daba a este aspecto hizo según creo que tanto en la constitución del 76, como en el actual proyecto existen Artículos Irrevocables o Artículos pétreos que impiden reformar la constitución para cambiar el Sistema Político del País.
    Fidel en uno de sus discursos cuando lo acusaban de exportar la revolución a otros países del continente expreso que las revoluciones no eran mercancías que se podían llevar de un ligar a otro, que las revoluciones nacían en las mentes de las gentes y morían también en sus mentes, para mí fue una revelación me di cuenta que con el giro abiertamente a la derecha en la nueva constitución donde no se hace referencia y se condena la explotación del hombre por el hombre, donde se elimina la palabra Comunismo, cuando se hace posible que solo dos propiedades Socialista de todo el pueblo no se transferibles a Privados, y que esa facultad se la atribuyera el mismo gobierno, cuando no se claro la forma y calidad en que se atendería la salud totalmente gratuita a todos los ciudadanos, ni se hace referencia a la atención Estomatológica, cuando no se habla de la creación y atención a los círculos infantiles, asustado me di cuenta que la revolución está muriendo en la mente de nuestros líderes, que las élites no son fíeles a sus orígenes que al igual que en China y Vietnam o Rusia donde en todos ellos los nuevos millonarios que acumularon las riquezas primarias desde su ventajosa ubicación fueron precisamente los líderes y la alta Burocracia Estatal. Es pr esa razón que se ha hecho caso omiso a mi propuesta y de muchos otros que todos los que ocupan o vallan a ocupar cargos en cualquier nivel debían hacer una declaración Jurada de sus riquezas, bienes y propiedades de él y sus más cercanas familias, igual al terminar su tiempo en el cargo, también será por temores que no se establece la independencia de los poderes del Estado, entre ellos la Contraloría General de la República, con poderes para aplicar medidas administrativas y solicitar medidas penales ante pruebas de corrupción de sus auditorias que debían ampliarse a las Empresas Civiles de las FAR y del MININ

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: