Teoría

Redefiniendo la utopía

Por: Danilo Euser

Comenzamos este artículo de opinión citando a un grande de nuestras tierras, Eduardo Galeano:

“Qué tal si deliramos por un ratito
qué tal si clavamos los ojos más allá de la infamia
para adivinar otro mundo posible.”

Veamos algunas conceptualizaciones dadas de este término para poder empezar a entender el problema [la tragedia griega :)].

Etimología:

Del latín moderno Utopía, isla imaginaria con un sistema político, social y legal perfecto, descrita por Tomás Moro en 1516.
Aunque realmente utopía viene del griego. U = ‘no’ + topos = ‘lugar’, entonces ‘utopía’ significa un lugar no existente. Y a su vez incluye un doble significado, ya que en griego puede significar tanto el buen lugar (eutopia) como el lugar no existente (outopia).

Concepción académica:

La RAE define utopía de las siguientes formas:
1. f. Plan, proyecto, doctrina o sistema deseables que parecen de muy difícil realización.
2. f. Representación imaginativa de una sociedad futura de características favorecedoras del bien humano.

Concepción popular:

Generalmente se suele concebir la utopía como algo futurista, idealista y sobre todo inalcanzable.
“Esto es utópico”, decimos, lo que significa que algo es descabellado y poco realista. De esta manera, el concepto de utopía se ha convertido en parte de nuestro lenguaje diario e influye en la forma en que pensamos.

Todas estas concepciones convergen en varios puntos (señalados con toda intención en negrita), que evidencian la mala comprensión y las ideas erróneas extendidas sobre este concepto. Coinciden en tener una idea eminentemente temporal y establecida de lo que sería esta “utopía irrealizable”.

Naturaleza vs “Utopía”

En la naturaleza no existe tal cosa como un sistema establecido, ni mucho menos perfecto, todo está supeditado a lo que podríamos considerar la constante universal: el cambio. Como parte de la naturaleza, los sistemas humanos obedecen a esa misma `ley´. Por tanto el concepto de utopía como algo fijo e ideal, carece totalmente de sentido, y lo más importante, nos aleja de lo relevante: perseguir el progreso real, el desarrollo y la construcción de una sociedad emergente, que vaya en verdadera coherencia con las posibilidades y capacidades existentes en cada momento, con la actualización como característica intrínseca. Una sociedad que si bien no será nunca perfecta, porque nada puede serlo, si será perfectible, adaptable y mejorable. Estas serán las bases de su existencia.

Utopía realista

Al mismo tiempo, «vale la pena señalar que las utopías no siempre son (ni tienen porque ser) poco realistas, ni el significado original de la palabra implica que deberían serlo. En ocasiones, podrían realizarse fácilmente, si pudiéramos aceptar hacerlo. En su artículo “La diferencia entre las utopías y las visiones, y el miedo a la naturaleza totalitaria de la utopía”, en la página 9, Martin Kruse escribe sobre la utopía realista , y en particular el origen de la utopía en la historia de las ideas. Léalo para aprender más sobre lo que realmente es una utopía.»

Establishment vs Utopías

El sistema actual nos ha arrebatado el derecho a la utopía, se ha adueñado de ella para deshacerla de lo que es realmente, y moldearla a su conveniencia. Perpetuando así la pasividad, la desmotivación y la desilusión por todo lo que se puede hacer y construir ahora mismo. Sin necesidad de esperar a que ya no quede otro remedio que cambiar, y que para ese entonces las posibilidades sean mucho menos “utopistas”, y terminen siendo meramente “circunstancionalistas”.

Soñando(construyendo) la Utopía

El reconocido futurista, diseñador e ingeniero social Jacque Fresco, fundador del Proyecto Venus y el modelo de Economía Basada en Recursos, trabajó gran parte de su vida en lo que podríamos considerar una de las Utopías realistas más revolucionarias y trascendentes que existen y han existido. El hablaba de la construcción de una Sociedad con el método científico aplicado socialmente como su esencia; con el conocimiento, la tecnología y las capacidades existentes puestas al verdadero servicio de toda la humanidad y el planeta; donde los derechos humanos y la protección de la Biosfera no sean solo declaraciones en papel, sino que sean su base y forma de vida.

Cómo y con quién empezamos, terminamos…

“La utopía está en el horizonte. Camino dos pasos, ella se aleja dos pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. ¿Entonces para qué sirve la utopía? Para eso sirve: para caminar.” ―

Eduardo Galeano

2 Comentarios

  • Ramón García Guerra

    Advierto que la idea de colocar un punto en el horizonte que se estira a cada paso nuestro es una idea de Fernando Birri, no de Eduardo Galeano.
    Luego, “todo hombre –decía un poeta nuestroamericano– lleva la estatura de sus sueños”.
    Finalmente fue Milton, aquel poeta inglés que cantaba y corregía sus poemas en público, quién dijo que no habían otros paraísos que los “paraísos perdidos”.
    Esta son tres claves que nos ayudan a resolver el acertijo que nos plantea la vida a todos.
    ¿Existe un más allá después de la vida o en vida? ¿Vivimos en tiempo de descuento o todo es el ensayo? ¿Cómo se logra escapar de un laberinto que es circular?

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