• Onírica

    Laminarios XVI

    Por: Kmilo Noa Una granada de fragmentación sobre el brocal de un pozo Hojas ramas fango charcos de lluvia calor extracción Hago dibujos infantiles con un trozo de tiza rallo signos sobre la…

  • Onírica

    El mejor periodista

    “Por supuesto, no todos los periodistas actúan de este modo venal. No son plumas a sueldo. Algunos prefieren quemarse.” Por: Juan M. Ferran Oliva En mi fugaz paso por el periodismo, al frente…

  • Onírica

    Cercanía

    Por: Miguel Alejandro Hayes Cuando estoy con otro cuerpo soy el hombre más desdichado que conozco. Ella tiene los únicos labios que quiero besar, la única ontología que acepto Y reivindico después de…

  • Onírica

    Pundonor

    Por: Norma Normand Cabrera Eliseo, el respetable comerciante descendiente de rancios inmigrantes españoles, “vio nacer” a Ketty, hija menor de la joven pareja que desde su casamiento, más de ocho años atrás, vivía…

  • Onírica

    Historia

    Por: Kmilo Noa Caermirando al solcomo un hombrebuenoomorira manosde tu propia manollamando al despertarde una naciónletárgica.No sé,la Historiatiene esa mañade joderlo todo. Leer otro poema del … Read the rest

  • Onírica

    Pantano I

    Por: Kmilo Noa Ahora pienso en mis amigos y en su lejanía, en nuestro pasado común. La terrible circunstancia del tiempo, más bien del espacio (maldita ley física o política) que nos separa.……

  • Onírica

    Te toca ser ingeniera y madre nuevamente

    Querida Adriagna: Las circunstancias precisamente no son las más ideales en estos días cuando todo debería ser sonrisa, júbilo y alegría. Nos sentimos tristes, llenos de incertidumbre y preocupación gracias a un sentimiento…

  • Onírica

    Laminarios XI

    Por: Kmilo Noa En la carretera el soldado desconocido chapea el marabú de las vallas. Su camisa verde-olivo está empapada de un sudor parecido a la sangre de los mártires. Imágenes pintadas sobre…

  • Onírica

    Gramsci y la navidad

    Queridísima mamá, ésta será la quinta Navidad que paso privado de mi libertad, y la cuarta en la cárcel. Verdaderamente las condiciones de detenido en las que pasé la Navidad de 1926 en…

  • Onírica

    Amigos

    Por: Alejandro Huerta A los doce años leí por vez primera un libro. A los trece, mi mejor amigo me desafió a escribir pequeños poemas de amor. La literatura me salvó de la…

  • Onírica

    Brain’s theft

    Por: Kmilo Noa Si Oskar Vogt viniera a estudiar mi cerebro tan minuciosamente (como mi madre aparta la basura del arroz de la basura comestible) y metiese sus dedos en mi cavidad craneal,…

  • Onírica

    Poder constituyente

    Por: Hamori Toltor Quiero hacerme una constitución, puesto que ya soy viejo y me han cambiado muchas cosas Artículo Primero Mi cuerpo tiene las mismas partes y órganos que antes. Tan solo perdí…

  • Onírica

    Bitácora de un submarino

    Por: Sender Escobar Qué falo ni falo, ni mucho menos esa lezamiana ocurrencia de ofrenda de varón. Pinga, lo que llevas es pinga, una pinga grande, rosada, jugosa y llena de venas. Clávate…

  • Onírica

    Desazón

    Por: Norma Normand Cabrera Aquella mujer, todavía de muy buen ver, profesional y culta, casada por segunda vez y con hijos ya adultos del primer matrimonio, aguardaba en la antesala de la consulta…

Ir a la barra de herramientas