Festival de cine de La Habana

Como una onda que estremece todo

Por: Alberto Miguel de la Paz Suárez

Que los rencores esterilizan vidas es una certeza. Como también lo es la idea que ronda a Flavia desde hace años. Sabe que hay algo oscuro, un lado no bien contado en la muerte de su madre. 

Ahora, redentora de mujeres víctimas de violencia física —excelente arranque al estilo Thelma y Louise (Ridley Scott, 1991)—, Flavia regresa a acompañar a su hermana y tía en la cremación de los restos de su madre.

Dos mundos conectados por la consanguinidad, las emociones, por el amor y por el pasado doloroso, pueden hacer colisión, justo cuando los recuerdos alimentan nostalgias en una y necesidad de esclarecimiento en la otra. 

El filme argentino Expansivas (2018) de Ramiro García Bogliano (Penumbra, 2014, con la que obtuvo el premio como mejor director en el Mórbido Fest en México y en el Festival Fantástico de París), es una especie de thriller, con marcado discurso de género y por esta razón fue incluido en la muestra del Blood Window Showcase de Cannes. 

Expansivas está construida sobre la base de un guion lleno de ritmo, muy eficiente en su estructura donde se enlazan muy bien los recursos dramatúrgicos, un excelente ritmo en el montaje y una fotografía que logra el presupuesto de García Bogliano al hacer un filme policial sin policías, donde el rol de investigación lo va cumpliendo usted como público avezado capaz de desentrañar. 

Por el otro lado está el trabajo de sus tres protagonistas Sara Hebe (Flavia), cantante y compositora de hip hop, y Martina Juncadella (Ana), escoltadas por la siempre eficiente Assumpta Serna (la chica Almodóvar que rueda otra vez en Argentina —Yo la peor de todas, María Luisa Bemberg, 1992). Todas en carácter de antiheroínas.

Otra vez (y que bien que se reitera) el tema de la lucha contra la Violencia sobre la Mujer, la trata para el mercado sexual…, aludiendo incluso a la sororidad y donde la mujer lleva la voz cantante sin que como es habitual sea un adorno sensual al héroe masculino. Por cierto, la imagen de los hombres está bastante deteriorada, por lo que el filme se me antoja casi hembrista. Y no feminista. Y es que la película cae en una trampa de género. Las mujeres que representa (incluso tal vez lo que comúnmente ocurre) han asumido una postura masculinizada ante la vida y la emplean como medio para solucionará sus conflictos. 

Para nada estoy cuestionando orientaciones sexuales de los personajes, pero sí sus representaciones. Flavia encarna una violencia necesaria para hacerse respetar, violencia de la que hay que proteger a Ana, para que su imagen candorosa no se pierda.

¿Cómo resultará la vida a partir de estar ante las cosas que duelen de su pasado?

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Autor

  • Graduado de Dirección en Radio, Cine Y Televisión en FAMCA, ISA. MSc. Realización Audiovisual. Realizador, guionista y profesor Universitario.

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