Economía en Cuba

Salario y productividad en Cuba

Noche en El Solar, ideal el silencio y los tiempos que corren para conversar sobre los salarios en Cuba como forma de incentivar la productividad. Miguel Alejandro Hayes, reflexiona sobre la mirada del hombre como eslabón principal para el aumento de la productividad. ¿Cuáles son los elementos fundamentales para lograr un aumento de la productividad? ¿Hasta dónde puede crecer el salario en Cuba sin que constituya una pérdida para la economía? Hablando de temas serios con cierto humor, en la búsqueda de ideas para mejorar la realidad de Cuba. 

Este episodio se grabó contando con la aprobación de la inmensa mayoría de sus oyentes, cuyas opiniones fueron recogidas en nuestras redes sociales.

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Salario y Productividad en Cuba por Miguel Alejandro Hayes Martínez y Silvia Oliva se distribuye bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional.

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No creo que vaya a decir algo que sea nuevo. Ni siquiera que sea novedoso. Lo que aquí comunico, es muy simple…
…pero las ideas simples son las más difíciles de ver -justo por eso, por estar delante de tu cara todo el tiempo-. Si no se cree, pregúntesele al que gritó y que descubrió la palanca. También se le puede preguntar a Newton. ¿Todo el mundo veía las cosas ascender y descender, no? Sin embargo, tuvo que venir él a darse cuenta de lo obvio de “todo lo que sube baja”. Locke nos enseñó la importancia de esas imágenes apartamentemente poco elaboradas que produce la mente. Las imágenes simples que producen grandezas como la de la palanca o la gravedad.
Y ya que hablamos de lo obvio, antes de hacer un acercamiento a las oscuridades de la economía cubana -su politización, su desajustado marco institucional, su mal diseñado esquema empresarial, sus dinámicas contables, su falta de transparencia, su burocracia, su falta de democracia, y un ene más uno de etcéteras-, busquémoslo.
No hay mucho de nuevo. La economía cubana – que a veces es un eufemismo llamarle así- viene arrastrando los mismos problemas desde…bueno, ¿no es obvio?
Nuestras fortalezas coloniales se constituyeron con dinero mexicano. Desde el siglo XVII, los cubanos eran fieles a la corona y al contrabando. Siempre se ha pedido la diversificación, y la dependencia del sector externo es crónica. La permanencia de brechas sociales, no han dejado nunca de acompañarnos.
Nuestras victorias han sido paradójicas. La eliminación de la Enmienda Platt fue seguida por lo del diferencial, que ataba a nuestra burguesía azucarera a la voracidad del mercado norteamericano. La revolución que acabó con la dictadura-la del 59, amiguitos disidentes- provocó una serie de ráfagas por parte del vecino del norte. La eliminación de la injerencia norteamericana terminaría en exceso de… cooperación -una palabra más ideológicamente correcta que las otras que me vienen a la cabeza- con la URSS y el resto de la gente del Este.
Nosotros, hoy, seguimos dependiendo del sector externo, nuestra nomenklatura sigue atada a la voracidad de ciertos mercados, la agricultura no es la mejor y somos, todavía y la vez, fieles a la corona y al contrabando.

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