Economía Política

La agricultura en la URSS: mirarse en el espejo

La agricultura en la URSS: mirarse en el espejo

Regresa a El Solar nuestro abogado y amante de Rusia Ernesto Gutiérrez. En este episodio Gutiérrez nos ofrece una mirada rápida, pero abarcadora sobre el desarrollo de la agricultura en la desaparecida URSS. Nos brinda recomendaciones de lectura para profundizar sobre el tema y reflexiona sobre los avatares de esta actividad económica en el pasado que han llegado hasta el presente ruso. Con ello pretende hacernos meditar sobre la situación de la agricultura en las circunstancias actuales en Cuba.

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Hacia 1953, la situación del campo cubano no era para nada halagüeña. Esto quedó refrendado en el alegato de autodefensa de Fidel Castro Ruz en el contexto del proceso penal en el que se ventilaban los hechos relativos a los asaltos a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes. 

A lo largo de todo el alegato se hace referencias a la precaria situación rural de entonces. Lamentablemente muchos de los males enumerados en ese documento, ya histórico, siguen vigentes. Además de describir la situación precaria en que vivían las familias campesinas de entonces, también hacía alusión a la situación jurídica en que se encontraban …los cien mil agricultores pequeños, que viven y mueren trabajando una tierra que no es suya, contemplándola siempre tristemente como Moisés a la tierra prometida, para morirse sin llegar a poseerla, que tienen que pagar por sus parcelas como siervos feudales una parte de sus productos…

Dejando de lado el histrionismo impregnado en la cita, y haciendo la justa salvedad de que la Primera Ley de Reforma agraria sí concibió un agro que revertía el escenario pre 59, el régimen actual de la propiedad y tenencia de la tierra en nuestro país recogido en el Decreto Ley 125/91, en poco ampara a los agricultores cubanos en la actualidad.

La ya mencionada Ley de reforma agraria de 1959 concibió un modelo agrario que abandonaba el monocultivo, impulsaba la industria privada de la mano de un Estado que combinaba mecanismos directos e indirectos -a la usanza de la época- en aras del desarrollo de la economía nacional, la cual no por ello dejaba de ser esencialmente liberal. La ley fijaba en un máximo de 30 caballerías la extensión de tierra que personas naturales o jurídicas podrían poseer en lo adelante, siendo expropiable el resto para su distribución entre los campesinos. 

Al ser el agropecuario un área tan compleja, impregnada de particularidades sectoriales, la ley previó toda una serie de excepciones a esta distribución, a la vez que sustraía las parcelas entregadas del tráfico económico al impedirles integrar sociedades civiles o mercantiles (art. 33) e impedía a los titulares su libre disposición.

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