Entrevista

¡Tan tan! podcast dedicado a Juan Padrón

En este episodio especial, Ian Padrón es invitado por Sender Escobar a El Solar. La entrevista es un motivo para homenajear a nuestro Juan Padrón, el primero de los manigüeros, cineasta, animador por excelencia y pilar de la cultura cubana.

Ivoox

Apple podcast

Telegram (versión comprimida)

Leonardo Padura es un hombre que ha trascendido barreras idiomáticas y generacionales. Creando su propia luz dentro de la novela negra, uno de los renovadores del género policial cubano continúa desentrañando junto a Mario Conde el presente nacional. En un intermedio del estreno de la tesis-documental Leonardo Padura, una historia escuálida y conmovedora de la licenciada en periodismo Náyare Menoyo Florian, el premio Princesa de Asturias con su sinceridad tajante responde a nuestras preguntas.

Sender Escobar: En una entrevista realizada a Julio Cortazar, el autor argentino comentó que nunca esperó que Rayuela donde tuviera más aceptación fuera entre los jóvenes (especialmente los universitarios), pues lo había concebido para personas de su generación. ¿Ha tenido una respuesta similar por parte de jóvenes lectores, respecto a literatura que usted defiende?
Leonardo Padura: Bueno, creo que no concibo las novelas para nadie en específico, aunque sé que tendrán diferentes receptores. A las gentes de mi generación suelen hablarles de experiencias y percepciones generacionales. A los cubanos, de cosas que entienden porque han vivido. A los no cubanos, puede llevarlos desde el asombro hasta el conocimiento de un contexto peculiar. Eso implica que no puedo pensar en un lector específico, sino en el lector, total, genérico. ¿Qué pensarán mis lectores estonios de Mario Conde? ¿O los holandeses de mi Rembrandt y la Ámsterdamde Herejes? ¿Y lo estalinistas, los trostkistas o los ni una cosa ni otra de El hombre que amaba a los perros?

Mi estrategia es representarme a algún lector concreto y muy exigente al cual procurar vencer, convencer. Durante años muchos de mis libros han estado pensados en una lectora como Beatriz de Moura, la mítica fundadora de Tusquets, toda una personalidad en el mundo editorial en español. Mientras, cuando escribía La novela de mi vida pensaba en las reacciones de Ambrosio Fornet y Enríque Saínz, conocedores de la época y los recovecos en que se mueven los personajes. Y siempre, para empezar y terminar, debo pensar en una lectora implacable, que es mi mujer, Lucía, porque ella es EL LECTOR. A Lucía lo único que le interesa es la calidad del texto, que el libro alcance su mayor calidad de acuerdo a mis capacidades y ambiciones, y me lo exige de una forma radical, pues al fin y al cabo, lo que escribo es también su obra. Yo, en buena medida, soy su obra.
Así que no me sorprende si un libro es leído por una u otra categoría de lectores. Lo que sí me intrigó es que una obra como El hombre que amaba a los perros haya sido celebrada por gentes de la izquierda internacional y no le haya agradado algunos de la doméstica. Aunque me imagino las razones, claro.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto:
Ir a la barra de herramientas