Política en Cuba

Esto no es mi receta

Por: Javier Bobadilla 

Imagínense que son el Presidente de Cuba. No es difícil. Cualquiera puede ser Presidente en Cuba. Los requisitos a cumplir han bajado mucho. Ahora pidan su deseo.

Un amigo me dice que debería comenzar por la Constitución del 40. No me la he leído, y al paso que voy, tampoco creo que ocurra. Nada personal. Es que no estoy muy seguro de las constituciones y tal. Ya tenemos suficientes papeles abstractos, que sólo se usan cuando queremos convencer al mundo de que somos civilizados.

Mi punto de entrada es el 2021, aquel año en que tocamos fondo. Nuevo gobierno, nuevo enfoque. Voy a separar esto en 3 partes. Seré breve.

Económico

Eliminar el monopolio del Gobierno sobre las importaciones y exportaciones.

Eliminar el monopolio del Gobierno sobre la agricultura y la gastronomía, y dejarlas completamente en manos particulares.

Eliminar el monopolio del Gobierno sobre el turismo. Permitir turoperadores y guías de turismo particulares.

Eliminar el monopolio del Gobierno sobre el cambio de moneda.

Eliminar el monopolio del Gobierno sobre las telecomunicaciones.

Eliminar las restricciones del trabajo por cuenta propia. Permitir la formación sin restricciones de pequeñas y medianas empresas.

Crear un sistema de impuesto progresivo sobre la ganancia total que aplique a todos los ciudadanos.

Definir un salario mínimo, que quede libre de impuestos.

Político

El PCC debe dejar de ser un órgano superior y de suplantar al Gobierno. Continuará siendo un partido político de izquierda -o de lo que quiera ser- y presentar candidatos a las elecciones nacionales, provinciales, municipales, de circunscripción y de la Asamblea Nacional, que competirán con otros candidatos de otros partidos.

En todo momento deben existir al menos 3 partidos políticos independientes uno de otro.

Retirar el mecanismo que permite al Gobierno eliminar y añadir candidatos en los proyectos de candidatura.

Social

Eliminar las restricciones de libertad de expresión y creación.

Eliminar los mecanismos de certificación y clasificación estatales de los artistas.

Permitir las galerías independientes.

Retirar el monopolio del Gobierno sobre el periodismo.

Aprobar el matrimonio igualitario.

Internacional

Convencer por todos los medios posibles y necesarios a EEUU, Rusia y China de que no estamos interesados en apoyar a ninguno de los 3 contra ninguno de los otros 2 ni nada que se le parezca.

Mantener relaciones fraternales y comerciales con América Latina y el Caribe pero eliminar todo vínculo de dependencia con cualquiera de sus países.

Esto no es mi receta para un país. Estamos en el punto cero, p0. Digamos que el próximo punto, p1, se puede obtener así:

p1 = cambios( p0 )

Cuando estemos en p1, se harán otros cambios para pasar a p2, si es que se quiere. Sabremos que estamos en p1 cuando el país se estabilice y deje de crecer. Ahí, ya se lo pueden imaginar, no?

p2 = cambios( p1, p0 )

p3 = cambios( p2, p1, p0 )

La receta para un país no puede ser estática. Yo no quiero un carácter superior, definitivo ni irrevocable de nada. Déjenle la eternidad a Dios.

Siéntanse libres de hacer su aporte.

P.D. Tengan cuidado con el momento histórico. Cuando la historia pide ser Gorbachov, pero uno quiere ser Fidel, puede terminar siendo al-Gaddafi. Y miren Libia como está. De mal en peor.

Este texto se publicó en el Facebook de autor, el título corresponde a los editores

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