Historia

Persona incómoda para los designios imperialistas

Calixto García. 

Por: Adriana Fonte

El 4 de agosto de 1839 nace en Holguín, el General de las tres guerras, Calixto García.

Fue el primero de su familia en romper la tradición de lealtad a España y en 1869 se une a las tropas mambisas de la Guerra de los Diez años. A pesar de que no fue un hombre muy instruido, sus habilidades militares y férrea disciplina le permitieron mantener en jaque a las tropas españolas en Holguín, Banes, Gibara y Mayarí. Así se fue haciendo noticia.

En 1874 mientras intentaba impedir conversaciones de paz entre oficiales españoles y algunos jefes cubanos traidores, el ya Mayor General fue sorprendido por una columna enemiga. Ante la posibilidad de caer prisionero de los españoles, se disparó justo en la barbilla con su revólver, su cuerpo se proyectó hacia atrás y la sangre brotaba de la frente y del mentón. Pudo sobrevivir luego de un tedioso período de gravedad y encarcelamiento. Su dentadura fue dislocada, tuvo que aprender de nuevo a articular palabra y su tono de voz jamás fue el mismo (dato curioso: en 1893, su hijo graduado de cirujano dentista le extrajo los dientes y le colocó una prótesis de caucho vulcanizado, algo muy innovador para la época).

Luego de esto, Calixto fue exiliado a España y de allí pasó a EEUU para reunirse con la emigración.

La Guerra Chiquita

Luego de La Protesta de Baraguá, era Calixto García el más apropiado para dirigir el nuevo movimiento independentista por sus méritos y su negativa al Pacto del Zanjón. La nueva guerra estalla el 26 de agosto de 1879 pero él no llegó a Cuba a tiempo, lo que resintió el movimiento insurreccional que, junto a los sobornos, la desinformación y la labor sistemática del enemigo, marcan el 4 de agosto de 1880 el fin de esta segunda etapa.

La Guerra de Martí, la necesaria

Puesto al servicio de José Martí para la llamada Guerra Necesaria, pone pie en la Isla en 1896 para levantar a Holguín y Santiago de Cuba. Ya con el cargo de Lugarteniente otorgado por Gómez, Calixto tenía dominado el territorio oriental.

La guerra estaba casi ganada cuando los yanquis hacen su entrada, con la promesa de completar la labor hecha por los mambises y librarlos de España, a quien le declararon la guerra el 20 de abril de 1898. El débil y confiado Gobierno Cubano en Armas, entrega a manos americanas el mando supremo de la guerra, a lo que se opusieron los grandes mambises, entre ellos Calixto García, quien aun así tuvo que acatar las órdenes y ponerse bajo el mando de los Generales Shafter y Lawton, quienes, luego de una gran victoria naval, tomaron Santiago de Cuba y prohibieron la entrada a la ciudad por parte de las tropas mambisas de Calixto García bajo la excusa de ¨cometer desmanes contra los soldados españoles ya rendidos¨. Calixto García hace una carta desbordada de patriotismo e indignación en la que dejó bien claro las intenciones evidentes de dominación de los EEUU, lo que hizo que los ya dueños de Cuba lo declararan ¨persona incómoda para los designios imperialistas¨.

Tomás Estrada Palma, primer Presidente de la República, Delegado del Partido Revolucionario de Martí que luego se encargó de disolver y motivador de la Segunda Intervención Norteamericana en Cuba, llama a Calixto García a Washington como delegado del Ejército Libertador, a las conversaciones entre el Gobierno de la República de Cuba en Armas y el Gobierno de EEUU. Durante un banquete celebrado ¨en su honor¨ el 11 de diciembre de 1898, Calixto sufrió una apoplejía fulminante que le causó la muerte. Algunas otras fuentes indican que en el momento padecía una pulmonía, de todas formas las sospechas de envenenamiento que se levantaron, nunca fueron confirmadas (ni descartadas).

Su cadáver no fue entregado a las autoridades cubanas allí presentes, y a pesar del intenso frío, fue enterrado con premura al amanecer.

Sus restos llegaron a La Habana en febrero de 1899 y fueron enterrados en el Cementerio de Colón, luego trasladados a Holguín, donde descansan hasta hoy.

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