Política en Cuba

Ni desde las Artes se explican las Artes

Por : Arturo Mesa

Admito que el documento de la conceptualización del modelo recientemente publicado ha sido revisado con lupa, de forma que los temas más álgidos queden un poco entre dos aguas, con un lenguaje cauto y una pormenorizada edición. 

Se editó en la Federico Engels así que mis felicitaciones para el colectivo. No tanto para quienes debieron haberlo hecho público desde que concluyera el Congreso en donde ya se había hablado de su existencia. Entonces, quisiera meditar sobre uno de los aspectos allí planteados y se trata del Arte y la Política Cultural.

Decir Política Cultural de por sí es complejo, siempre que no se vea como una gestión de promoción de las distintas manifestaciones. Sin embargo, la lectura del particular en el texto, no es solo eso. Se trata también de la regulación de la creación y las distintas manifestaciones, como si las distintas manifestaciones fuesen regulables por un ente superior. Sería como gestar una Política Política para regular ciertas manifestaciones políticas a ver cómo le caería a los implicados. Claro, no se entra en detalles en el documento y ahí la duda para unos y la no duda para otros. Ya llegarán los encontronazos. Mire, hasta nosotros mismos como especie, puede que seamos arte, ya sea como parte de un entorno o como un ente separado, si se cree en la existencia de un Divino Creador: ¡La Obra del Artista!, por tanto una obra también perfectible. Entonces, englobar o encerrar una manifestación indefinida es como imponerle al viento una hoja de ruta.

Desde la mismísima antigüedad nos debatimos sobre lo que significa el término arte. Y según Wikipedia no hay un acuerdo entre historiadores, filósofos y artistas al respecto. Entonces ¿cómo concebir que una fuerza ajena al arte pueda trazar una política al respecto? El arte es la mentira que nos ayuda a ver la verdad, plantea Picasso. El arte establece su propia regla, nos dice Schiller.

Según el texto de la Conceptualización: “Se cultiva el gusto por la belleza y la disposición a encontrar respuestas a las necesidades estéticas y éticas cotidianas en las diferentes manifestaciones del diseño”…

¿Y quién ha dicho que el arte se reduce a gusto y belleza. Además de que la belleza es subjetiva en su totalidad. De hecho ha existido mucho arte oscuro y grotesco. Piénsese en Antonia Eiriz en nuestro entorno. ¿Hubiese pintado Carlos Enríquez su “Campesinos Felices” bajo la Política Cultural de los años treinta?”. 

El arte es visión de mundo y sobre todo de mundo futuro. Es visionario y crítico de cualquier momento y entorno pues va apegado a la misma razón del ser, así como el debate sobre lo que somos y nuestro lugar en el universo. Quizás el artista no sepa hablar pero en la emisión de un mensaje es políglota. Habrá arte atrevido, aventurero y contestatario mientras exista un ser pensante sobre el universo conocido. Y sigue el texto:

…”ajeno a mentalidades y estereotipos banalizadores, discriminatorios y mercantilistas, propios de las sociedades de consumo”.

¡Banalizador! (¿me lo define por favor?). Y mercantilista. Ambos son iguales de subjetivos. Banal pudiera entenderse “Bollywood” actores lindos, alegres que bailan y cantan y el bueno al final se lleva a la modelo. Pero nos enseña una cultura y su país e impone una presencia, además de otra manera de hacer. Además, mi concepción del cine pudiera ser precisamente esa alegría porque va y no me gusta pensar en mis ratos libres, solo relajar las tensiones del día y eso es justamente lo que hacen esas películas.

Y luego dice “mercantilista”: Y yo me pregunto: ¿Y si nosotros pudiéramos hacer un arte mercantilista no lo haríamos? ¿No venden algunos artistas a varios miles de dólares sus obras y las agencias o galerías que los representan como el Fondo de Bienes Culturales? ¿Qué hay de malo en hacerse de un nombre a través de un talento y ganarse una vida holgada que le permita desarrollar el don que trajo al mundo. Pudiera entenderse como “mercantilista” un show Tipo: Got Talent, pero sabe cuántos talentos no capta de verdad el showcito ese y luego, como resultado, sale una Carrie Underwood, una Kelly Clarkson y un Phillips Phillips; y a la vuelta de unos años la industria musical se va a ver llena de esos talentos cazados en los shows mercantilistas y por ende se dispara la calidad. Ve cómo en todo hay puntos de vista.

El arte es renovación y crítica social. Acéptelo. Plasmación de un mejor futuro y restringirlo es amputarle miembros a lo natural. 

Yo pregunto: ¿No pasa lo mismo a la inversa? Si a mí me gusta “Síntesis”, voy a venir a Cuba, voy a ver sus conciertos y tratar de entender lo que cantan: My friend, eso es lengua Yoruba. ¿Y qué es lengua yoruba?, pregunta my friend. Y ya le entró la misma picazón e influencia que pudieron haber generado hegemónicos al estilo Beatles o Rolling Stones o Led Zeppelin que en su momento, eran rebeldes peludos y malcriados que se le escaparon a las “Políticas Culturales” de sus imperios y hoy son Lores del Reino de los Lores. Es lógico que quienes me llenen el alma de placer sean mis ídolos y los quiera imitar. Hoy con un pulsito, mañana con un corte de pelo y luego estudiando la lengua yoruba.

El arte no se restringe en forma alguna. Al menos, lo que se entiende por arte. ¡Cómo restringir lo que no nos es comprensible! España nos legó arte hegemónico y colonizador también y nos enorgullecemos del baile flamenco. El arte es descubrimiento de cultura y existencia misma: (“Tú, que vienes de Cuba, ¿no has visto a Capablanca?) ¿Qué profesor, crítico, o político le hubiera sugerido a Joyce cómo terminar su Ulises? Solo la inquietud del irlandés fue la que le dijo al oído: “Hazlo así” o quizás la mano divina le esbozó el final. ¿Qué maestro, curador o crítico, impartió sobre la distorsión de la realidad en procura de un efecto. Solo lo pudo haber hecho un artista sin límites en su construcción y con un incontenible deseo de impactar y expresarse.

Un filme es una secuencia creativa de imágenes hasta que llega un creador y en la misma imagen ubica cuatro cuadros de acciones que están sucediendo a la vez y ya le sumó en tensión.

¿Quién hubiera sugerido algo así sino el mismo cerebro preocupado por narrar de una manera distinta e impactante? El arte es búsqueda y los objetos dejan de ser lo que son para convertirse en interpretación del artista. Nos dice Schopenhauer que el arte es una vía para escapar del estado de infelicidad propio del hombre. ¡Ja! ¡Me sirve! El arte transforma la realidad y nos presenta la opción del artista para un mundo mejor. Y habiendo la humanidad reconocido artistas entre los seres más comprometidos e inteligentes, al menos a mí, no me enmarquen mucho el lienzo.

A.M. 21 de junio/2021

Tomado del Facebook del autor

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