Onírica

Bitácora de un submarino

Qué falo ni falo.

Por: Sender Escobar

Qué falo ni falo,
ni mucho menos esa lezamiana
ocurrencia de ofrenda de varón.
Pinga, lo que llevas es pinga,
una pinga grande, rosada, jugosa y llena de venas.
Clávate esta pinga donde más disfrutes, donde más te duela.
Sube este líbido y explota mientras sumerjo un nautilus carnal y te doy veinte mil lenguas de viaje uterino.
Clávate esta pinga donde más disfrutes, donde más te duela.

 

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2 Comentarios

  • Norma Normand Cabrera

    Genial!!!
    Sin tapujos, sin inhibiciones, sin edulcorante ni maquillaje.
    Lo de las veinte mil leguas de viaje uterino es la más auténtica y hermosa de las metáforas.
    Por este camino de despojarnos de máscaras y llamar a las cosas por su nombre… se me ocurre que “hacer el amor” tampoco es el término justo.
    Pero eso te lo dejo a ti…
    Me encantó.
    Te felicito, Sender.
    Un abrazo,
    NN

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