Onírica

Cinco (5) leyes para el funcionamiento institucional en Cuba

Por: Alberto Miguel de La Paz Suárez

Ley Primera, definitiva y definitoria. Si alguna vez le ocurre lo contrario, levante sus ojos al cielo y agradezca… porque la generalidad ¿funciona? más o menos así

«¿Para qué voy a hacéroslo fácil, si os puedo hacéroslo difícil?»

Esta se sustenta en una Ley Secunda, que regula la productividad del trabajo:

«Toda vez que un ciudadano requiera algo, generalmente encontrará una puerta cerrada, gente que espera, y un no por respuesta»

Ocurre apoyados en la Ley Tercera, que regula la responsabilidad ante los medios de producción:

«Descojonad lo que es de Todos, a nadie importará si falta»

Desde luego esto es precedente para el establecimiento de la Cuarta Ley, que regula el interés sobre el resultado del trabajo

«Haced como que trabajáis, total, el Sistema hace como que os paga…»

Esto permite el establecimiento de una característica esencial según se describe en el siguiente artículo adjunto a la cuarta ley

Artículo 4.1. «Todo proyecto que se desarrolle deberá tener característica de caballo viejo: «Arranca… Y se detiene»

¿Y el ciudadano? ¡Ah! Este eslabón vital en la cadena ¿funciona? de acuerdo a la Ley Quinta:

«Así como alguna vez aprendisteis a amaros los unos a los otros, ahora, por vuestra seguridad, aprended a vigilaros los unos a los otros»

Como les decía ayer: «La maldita circunstancia del agua por todas partes…»

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funcionamiento institucional en Cuba, funcionamiento institucional en Cuba, y no era el mismo. El Murillo que se burló hace unos días de aquellos que somos casi todos, que hacemos malabares para sostenernos con un salario que no cubre las mínimas necesidades y demandas, volvió ayer a la Mesa Redonda para anunciar, como el que no quiere las cosas, “la decisión del Gobierno de reducir las tarifas eléctricas”. No era el mismo porque tuvo que guardar en el bolsillo de su guayabera esa petulancia de que hace gala desde que lo sufrimos. Era el mismo porque no hubo una disculpa, una sola frase que denotara arrepentimiento, no ya por las agresiones al sentido común en sus comparecencias televisivas, sino por su deficiente trabajo como principal artífice de la tarea Ordenamiento.

Autor

  • Graduado de Dirección en Radio, Cine Y Televisión en FAMCA, ISA. MSc. Realización Audiovisual. Realizador, guionista y profesor Universitario.

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