Onírica

Receta para un dictador

receta para un dictador.

Por: Armando Pazos

 

Ingredientes:

 

– Un narcisista mitómano (la edad no importa)

 

– Una cucharada de complejo mesiánico (preferentemente de segunda o tercera)

 

– Un buen puñado de nacionalismo

 

– Dos cucharadas de patrioterismo

 

– Revuelva con algunas frases como:

Yo soy el único que puede solucionar todos los problemas

Lo que ven y escuchan no es lo que está sucediendo realmente

No lo hago por beneficio personal

Todos están en mi contra

 

– Agregue a gusto varios hechos como:

*Fomentar la división y la violencia social

*Creerse inmune a las leyes y en consecuencia, actuar con impunidad

*Acusar a la prensa de enemigo del pueblo, a menos que lo cubra de alabanza

*Fomentar la desconfianza en las instituciones

*Nunca pedir disculpas

*Correspondencia amorosa y/o demasiado amigable con otros dictadores, autócratas y hombres fuertes

*Presentarse como la voz de olvidados, discriminados y vilipendiados, reales o inventados para la ocasión

 

– Añada una caterva de facilitadores que por razones y/o aspiraciones personales, económicas en el corto plazo, o simplemente por cobardía y falta de carácter, permiten, aplauden, condonan y justifican los hechos y frases mencionados arriba.

 

Y para terminar, mezcle todo con una horda de seguidores fanatizados y vocingleros.

 

Se agitan bien los ingredientes, se dejan macerar en su jugo y más temprano que tarde, cuando menos lo imaginan, tendrán un perfecto dictadorzuelo.

 

Alcanza para tantas raciones como habitantes tenga el país en cuestión.

 

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