Onírica

Ser marxista en Cuba: estar del lado de la verdad

Por: Elaine Roca

Una parte de nuestros pensadores marxistas cubanos ha considerado y considera que atravesar el velo de la apariencia que exige la crítica significa revelar que en realidad es el bloqueo impuesto por Estados Unidos a Cuba la razón de todos, absolutamente todos nuestros pesares. El bloqueo es la más cruda realidad. Entonces no aceptan, lógicamente, que cualquier debate serio omita o deje para el medio o peor, para el final, el asunto del bloqueo.

Los cubanos vivimos en una Matrix; la densidad de las relaciones que en ella se establecen, la cotidianidad aplastante, nos hace ser poco profundos. Vamos a la deriva, cuando criticamos solo está hablando nuestro sentido común que no podemos superar. En cambio, una vez nos sea revelada la verdad del bloqueo, dicho sentido común queda superado. Significa que para este punto ya escogimos la píldora roja y estamos a bordo de la nave de Morfeo.

Desde el panóptico que es la nave, el mundo se ve como una horda de hormiguitas obedientes al servicio, aunque no lo sepan, del imperialismo yanqui. Y aunque el pueblo de Cuba tiene su Revolución en el poder, y es un pueblo libre y soberano, no es libre; solo son libres algunos, los marxistas de verdad, los que saben, los que habitan la nave de Morfeo, los que luchan desde ella.

Al resto, ignorantes, el velo denso de la cotidianidad no les deja superar la minoría de edad. Por eso cuando alguien escribe o se queja de la larga cola del pollo y antes no culpa al bloqueo, ese no habla desde la verdad, sino desde su sentido común. En nombre de la racionalidad más aplastante y en nombre de la verdad, que es lo que sí importa, el hecho de que la cola del pollo sea larga y difícil es lamentable sí, pero no es importante. Pasa entonces a ser un mal necesario, el precio que hay que pagar por conocer la verdad y vivirla. Resistir es vencer.

Pero, siendo la realidad del bloqueo expuesta públicamente, en carteles, en cifras, en tribunas, enseñada en las escuelas, incluso reconocida por nuestros enemigos; quien no la quiera ver, dígase, quien no la use en primer lugar antes de quejarse de la cola del pollo, no actúa ya desde la ingenuidad, sino desde la maldad más premeditada. Ese se une al enemigo, ese es un vende Patria, ese es un Cypher, un traidor.

Cypher, personaje de La Matrix, quiere regresar al estado de ignorancia porque le es demasiado difícil vivir en la verdad, es insoportable, quiere vivir con las exuberancias y los placeres de un hombre “normal”. Pero como la verdad, una vez descubierta no permite vivir ajeno a ella, Cypher pide que le hagan olvidar para vivir feliz. Entonces, aquellos que quieren una sociedad sin colas largas para comprar pollo y no aceptan, porque ya saben, que eso solo sería posible haciéndole el juego al enemigo, son abiertamente unos traidores.

Esta lógica aplastante, que exige seres altamente heroicos, inimaginablemente heroicos, ascéticos, monjes devotos; convierte al pueblo de Cuba en un pueblo de sobrevivientes comedores de comida insípida a bordo de la nave de Morfeo. Y convierte a la supervivencia en una gloria nacional. En Cuba estamos orgullosos de hacer colas de pollo largas porque lo hacemos por la verdad, por no convertirnos en Cypher. Mejor aún, la cola larga es una forma de poner en evidencia al enemigo, de denunciarlo.

Quien haga la cola está contribuyendo, está participando de la construcción del socialismo, está acabando con el imperialismo. Los trabajos que debemos pasar en realidad son actos heroicos ante el mundo, actos de resistencia gloriosa.


Se imaginarán que, los que deseamos permanecer en la verdad, estamos a la altura de grandes personajes de la humanidad, que lo sacrificaron todo por el bien común y la justicia, incluso sus vidas: Jesús Cristo, Martí, el Che; aquí estamos haciendo historia. Y de pronto, todos somos marxistas críticos, es decir, todos los que orgullosamente participamos en la cola del pollo y lo concebimos como un acto heroico de denuncia al imperialismo, todos esos, hemos alcanzado el status de marxistas críticos.


Yo no entendía, hace unos años, cómo podían algunos titularse marxistas sin haber leído casi ni una hoja de la obra de Marx. Hoy lo entiendo, no hace falta, para ser marxista en Cuba solo es necesario estar del lado de la verdad.

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Autor

  • Graduada de Filosofía y Ciencias de la Religión. Trabaja en Instituto de Filosofía de Cuba. En La Trinchera no escribe de teoría.

3 Comments

  • Raúl javier home Cartaya

    Tienes razón en culpar al bloqueo de nuestros granes o más grandes males pero hay un bloqueo menta interno que no nos deja ver tantas soluciones que hemos tenido al alcance durante todos estos años y que hemos obviado .ahora mismo creo que si se hiciera uso de la libreta de racionamiento se aliviaría mucho el tema de las colas . Dicen que no la usan porque no hay para todos . Entonces para quien hay para el más fuerte para el más apto para la lucha . Se aprovechan revendedores y especuladores que pueden acaparar pues siempre se la ingenian para eso. Y si hay para que gente acapare y vendan a más precio como no va a haber para que el gobierno organice y raciones para que le toque a todos un poco. No entiendo .
    Yo crecí con todo racionado y en mi casa solo entraba el salario de mi mamá y nunca tuvimos lujos pero no nos faltó la comida porque el gobierno lo garantizaba con la cuota .no entiendo por qué no pueden controlar y garantizar que a todos nos toque algo una vez a la semana o al
    Mes o cuando se pueda pero que llegue sin tanto problema sin tener que estar haciendo esas colas que por demás deben ser el primer foco de contagio para la Cov19 porque nadie guarda ninguna distancia

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