Política en Cuba

El último

coleros y acaparadores.

Por: Jorge Fernández Era
—¡Mima, ya estoy aquí! Sírveme rápido, tengo que irme de nuevo.
—¡Pero si acabas de llegar!
—¿No viste la Mesa Redonda?
—No me digas nada, qué susto. No sabía de qué venía la cosa, prendo la tele y veo al primer ministro con guayabera verde olivo que parece uniforme, y lo que es peor: hablando con un fervor tremendo, con exaltación. Por tu abuela que pensé que los mercenarios habían entrado otra vez, aprovechando que la covid tiene a Playa Girón sin turistas. Ese pobre hombre hace solo un año manejaba requetebién lo de las temporadas alta y baja, qué pena que tenga ahora que comparecer a las seis declarando la guerra a los coleros.
—Eso: los coleros. ¿No oíste lo de los 3054 grupos de enfrentamiento integrados por un ejército de 22 280 personas oficialmente abanderadas y dispuestas a echar la batalla?
—Juraría que había uno más.
—¡Que soy yo, mima! Fui el último en incorporarme. ¡Ahora somos 22 281!
—…A ver, mijito, está bien que la policía coja vacaciones, también ellos tienen derecho al descanso, bastante delitos han descubierto en los últimos meses. Pero tú qué pintas en eso, trabajo tienes.
—¡Es que esta batalla es categórica, entiéndelo! ¡Es darle duro a los que duplican y hasta triplican el precio de las mercancías!
—¿Puedes ser más específico?
—Los coleros, los revendedores y acaparadores. ¡Hay que desaparecerlos definitivamente!
—Ay, mijo, eso lo he oído tantas veces… Y lo seguiremos oyendo, a juzgar por lo que dijo en la Mesa Redonda el coordinador nacional de los CDR. Para mí que es un plan para sustituirlo, porque a quién se le ocurre decir en vivo que las colas en Cuba siempre han existido y seguirán existiendo, es como asegurar que en el 2030 los coleros, revendedores y acaparadores serán prósperos y sostenibles.
—No entiendes nada: esto sí está bien organizado, desde los Consejos de Defensa municipales hasta el Consejo de Defensa Provincial. Un grupo de trabajo rinde cuentas todos los días en el Gobierno a las dos de la tarde, presidido por el director de Relaciones Internacionales e Inversiones Extranjeras.
—Ah, porque también van a enfrentar las colas en Europa y Estados Unidos…
—No, chica, ya bastantes problemas tenemos acá para estar ocupándonos de otros países.
—¿Y con tantos asuntos de este lado es para tener a un presidente y a un primer ministro hablando de colas, a 3054 grupos de enfrentamiento en pie de guerra y reuniéndose todos los días? ¿No es más fácil exigir a las fuerzas del orden que se ocupen y rindan cuentas?
—Esta batalla es trascendental, mami. Tenemos que acabar con las consecuencias si pretendemos suprimir las causas. Recuerda lo que dijo el Granma el otro día: las colas existen porque existen los coleros.
—¿De verdad crees eso: que existo como madre porque existes como hijo? ¿O es que no te llenas con la pechuga que te serví? Aprovecha, que no todos los días hay dinero para comprársela a la vecina… Dinero… ¿Llevas dinero?

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