Política en Cuba

Un cuadro que no cuadra

libertad expresión.

Por: Ernesto Gutiérrez Leyva

El otro día estaba en la parada de la guagua, y me puse a leer lo primero que tenía a mano para hacer tiempo. Lo que leí tenía partes tétricas, algunas risibles y otras tantas, que hoy día en la actual coyuntura parecen realmente quiméricas. Una de las partes que más me gustó era la que decía: El Estado reconoce, respeta y garantiza a las personas la libertad de pensamiento, conciencia y expresión.

Sí, era la Constitución lo que tenía delante. Cuando contrasto el articulado constitucional con la realidad cotidiana, llego a la conclusión de que nuestros líderes deberían coger guagua más a menudo, así podrían…no sé… leer la Constitución que ellos mismos redactaron en lo que esperan, o escuchar lo que dice la gente, les ayudaría mucho…

Dejando de lado el sarcasmo, uno no puede dejar de preguntarse en qué país vive cuando se entera de cosas tan disparatadas -e injustas- como la reciente “suspensión” del popular actor Andy Vázquez del programa Vivir del Cuento. Sé que un río de tinta ha corrido ya al respecto, pero no puedo evitar lanzar al aire algunas interrogantes que como jurista que soy no puedo evitar hacerme:

Para empezar, el articulado constitucional y la naturaleza de derecho fundamental de la libertad de expresión, pone de entrada la balanza de parte del actor, eso debería bastar, pero vayamos más allá. Según dijera el inefable director de Cubavisión en una entrevista dada a un medio digital, el actor habría utilizado su personaje en beneficio personal (o algo similar fue el término que utilizó) por lo que se decidió “suspender” al actor.

Primera pregunta: ¿a quién pertenecen los derechos intelectuales sobre el personaje de Facundo? Si no fue creación del propio actor, seguramente surgió de manera colegiada dentro del colectivo. Segunda: ¿Hay en el contrato laboral del actor alguna cláusula donde ceda dichos derechos a la entidad? Considerando la práctica jurídica patria, dudo que el documento tenga ese nivel de exquisitez.

En la usanza humorística cubana, es usual que los artistas hagan peñas o actividades de distinta índole, interpretando su personaje de forma independiente. Nada de lo que dijo Vázquez en el vídeo por el que resultara “suspendido” era ni de lejos tan “picante” como otras cosas que han dicho en el mismo programa televisivo, por no hablar de los espectáculos humorísticos en teatros dentro y fuera del país….

No sé si estaré exagerando de suspicaz, pero creo que aquí hay gato encerrado, como suele decirse. No creo que el video propiamente dicho sea capaz de generar tanto malestar en alguien de “allá arriba”. Me pongo en su lugar… y sinceramente, si fuera a reprender al humorista, lo habría hecho por cualquier otra cosa, pero ese video hubiera pasado sin penas ni glorias de no ser por la indignante actitud de los censores. Quizás la clave está en ciertas luces que se entrevieron cuando el actor declaró que el programa hace rato está en la mira de algunos, y no para bien.

Pero aunque lo dicho fuera realmente conmocionante, ¿dónde quedó el art. 54 de la Constitución? Una disgregación: aparentemente, todos somos iguales ante la ley, pero unos somos más iguales que otros…Piénsese en el proceso de referéndum constitucional y el #yovotosí. Aprovecho para recordar que la ley electoral vigente en aquel entonces prohibía (como creo que lo hace la actual) todo sesgo de proselitismo político, ¿entonces?¿Por qué no se “suspendieron” a quienes lo promovieron y a las autoridades de la Comisión Electoral Nacional que lo permitieron?

En un Estado de Derecho medianamente creíble, para empezar no existiría una prohibición tan absurda, pero haciendo abstracción de eso, la violación de un precepto legal tan significativo como ese, es suficiente para poner en entredicho la legitimidad del proceso y hacerlo susceptible de nulidad….

Pero bueno, no nos desviemos más del tema: lo decidido contra Andy Vázquez es una arbitrariedad, una injusticia en toda regla, no tiene defensa. Mientras escribo esto, me pregunto si el verdadero problema no estará en el carácter del cubano: volátil y poco dado al diálogo y la tolerancia. Del otro lado del Estrecho de la Florida, se precian de vivir en la mejor democracia del mundo, con el más sólido Estado de Derecho.

Las medidas tomadas recientemente contra artistas residentes en la Isla -retirarles la visa como represalia a las simpatías políticas mostradas por ellos- no es más que harina del mismo costal. Yo defiendo la potestad de cada Estado a reservarse el derecho de admisión de extranjeros en su territorio nacional, pero que la causal de “excomunión” sea esa, deja en una posición muy precaria al que se precia de ser el paladín de los derechos humanos…

En fin, no se trata de estar a favor de uno u otro bando, se trata de mucho más que eso, de derechos. Se necesita trascender nuestras propias diferencias y reconocer que ellas son necesarias para el desarrollo de toda sociedad y que por encima de eso, son necesarias determinadas “reglas del juego” -Pacto social si se quiere- que tutele el bienestar y la armonía, tanto a nivel individual como social…

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Un comentario

  • Orlando

    A mí también me sorprendió que suspendieran a Andy Vázquez por esa bobería de reírse de lo ocurrido en el Mercado de Cuatro Caminos. El Programa Televisivo Vivir del Cuento últimamente ha entrado por el aro. Jajaja. Ya es una pesadez.
    Y el pobre Andy Vázquez en Miami también se ha vuelto un pesado.

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