Política en Cuba

El eco de las cavernas

Por: Jorge Fernández Era

Era y no era el mismo. El Murillo que se burló hace unos días de aquellos que somos casi todos, que hacemos malabares para sostenernos con un salario que no cubre las mínimas necesidades y demandas, volvió ayer a la Mesa Redonda para anunciar, como el que no quiere las cosas, “la decisión del Gobierno de reducir las tarifas eléctricas”. No era el mismo porque tuvo que guardar en el bolsillo de su guayabera esa petulancia de que hace gala desde que lo sufrimos. Era el mismo porque no hubo una disculpa, una sola frase que denotara arrepentimiento, no ya por las agresiones al sentido común en sus comparecencias televisivas, sino por su deficiente trabajo como principal artífice de la tarea Ordenamiento.

La “necesidad de tener los pies y oídos pegados a la tierra, de escuchar las opiniones de la población sobre las decisiones que se van implementando” no es precisamente lo que ha quedado demostrado con la rectificación de unas tarifas eléctricas que dispararon alarmas tras ser publicadas como información adicional al anuncio del esperado “día cero”. Hay que preguntarse por qué si se está en “permanente consulta con nuestro pueblo”, si “el Gobierno ha atendido “cada una de las opiniones de la población, opiniones importantes, respetuosas”, nadie, absolutamente nadie, previera que iba a ser letal, para un pueblo que ha vivido de apretarse el cinto, el que volviera a elevarse el monto por un servicio que ya era caro.

No es que se quiera hacer leña del árbol caído, pero le ronca tener que oír en voz de ese señor, en vez de una humilde y revolucionaria aceptación de que tener los pies en la tierra no es viajar en un globo mirando desde arriba, eso de que “lo que sí está claro es que lo que tú no le cobres a las personas, alguien lo tiene que pagar”. Lo paga el trabajador, Murillo, como paga el que siga usted en ese puesto a pesar de sus meteduras de pata.

Asumo que soy un pesimista, que me parece mentira que se corrija una decisión con visos de ley, una medida que no podía verse “fuera del contexto económico nacional y mundial, donde los precios y el acceso a los combustibles obligan a los países de menor desarrollo a ajustar sus consumos”, porque, aunque a las autoritarias intervenciones del jefe de los lineamientos siguió el anuncio por él mismo de que habría una revisión y la confirmación por parte del presidente, me quedaba el gusto amargo de los “análisis” de nuestros representantes en el Parlamento de la intervención de Murillo en ese cónclave y del spot televisivo que luego se promovió en la TV, donde se manipuló el discurso de Díaz-Canel ante la Asamblea Nacional, eliminándole sospechosamente los aplausos que sucedieron a su frase “Se revisará lo que haya que revisar y se corregirá lo que deba y pueda ser corregido”, para situarlos tras esta otra: “La Revolución insiste en su firme propósito de que nadie quedará desamparado”.

Se ha rectificado —hecho inédito si los hay— una “tendencia negativa”, uno de tantos bandazos. ¿Acaso los cuestionamientos a la decisión inicial de emplasticar el recibo de la luz se lo debemos a nuestros “controversiales diputados, a nuestra “aguerrida” prensa, a Lazarito y Humberto? ¿Tuvo que ver en ello la “actitud firme” de la Central de Trabajadores de Cuba, esa que ayer publicó en Granma una declaración donde habla de “misiones trascendentales que deben ser asumidas por las organizaciones de base y por los trabajadores todos”, sin mencionar una sola duda respecto a medidas próximas a implementarse que afectan directamente a los afiliados que dice representar?

También le puede interesar

rectificación tarifas eléctricas en Cuba, rectificación tarifas eléctricas en Cuba

Autor

  • Periodista, escritor, editor y corrector. Perteneció al grupo humorístico Nos y Otros

2 Comments

  • Talia

    A pesar de no leer el Granma, Juventud Rebelde, ni ver noticiero y Mesa Redonda con la misma regularidad del cubano que vive dentro del país cada vez que me topo con un artículo o noticia de esa índole termino insultada y la presión a mil y es que hay una falta de tacto y sensibilidad al abordar los problemas que me deja fría una actitud así proveniente de organismos gubernamentales, ministros etc. La “solución” sangreada después de tanto reclamo es sopapeada y tirada como el que da una limosna sin ganas. Da tanta rabia ante tantos problemas sufridos y tanto aguante respuestas de ese tipo. Que pena, que vergüenza la actitud de altos representantes, cuánto sufrimiento debe haber en cada cubano que tiene que sentarse en el televisor a “espantarse” esos numeritos.

Puede comentar acá

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto:
Ir a la barra de herramientas