Política en Cuba

Elige tú, que yo ni canto

Por: Jorge Fernández Era
El próximo 10 de Octubre la Asamblea Nacional se reunirá para elegir a su presidente, vicepresidente y secretario, a los miembros del Consejo de Estado y, más importante aún, al vice y al presidente de la República, quien anunciará más adelante al primer ministro.
He oído más de una vez en los últimos días que la Comisión Electoral Nacional —la misma que representa a once millones de cubanos (los de allende los mares no cuentan) y nos quita el trabajo de pensar quiénes son las personas más adecuadas— ni siquiera propone, sino que analiza las propuestas que surgen entre los propios diputados. Vaya, que todo el mundo le ahorra dolores de cabeza al prójimo.
Publico esto dos días antes, a las seis de la mañana, hora en que los futuros gobernados aún no conocen los nombres de la candidatura. ¿Candidatura? Una candidatura se supone esté compuesta por varios aspirantes, para que esas personas de la Asamblea Nacional, que son más inteligentes que nosotros, puedan votar por uno entre varias propuestas. Pero no, el guion sigue igualito: ellos solo ratificarán lo que ya está elegido, y lo harán, no faltaba más, de forma unánime.
No puede ser de otra manera, porque si se nos ocurre que el pueblo nomine libremente a quien le dé la gana, y a su vez pueda votar después en una lista de dos o más personas por quien crea tiene más méritos y ejerza mejor la responsabilidad como servidor público, va a pasar lo que en las elecciones para delegados de circunscripción: penosos los altercados, ofensas y entradas a pescozones entre los candidatos en esa ominosa campaña electoral que se arma en cada proceso, un espectáculo repudiable y vergonzoso. Y hay que cuidar la unidad, la de policía digo, no vaya a ser que se congestione de gente que lucha por un cargo.
Y miren si son sabias nuestras elecciones que hasta nos quitan de encima el elegir al presidente del Poder Popular Provincial, que ya no es presidente, ni siquiera alcalde, sino gobernador. Gobernador desde el anonimato, como en la medio milenaria ciudad de La Habana, que tiene a un primer secretario del Partido que es el que manda, el que exige, el que pone la cara, el que sale en la televisión… Nadie conoce cómo se llama el otro —los reto a que me lo digan ahora mismo—, pero el primer secretario de la organización partidista, que lleva mucho menos tiempo en el cargo, que cayó de flai desde el oriente, se apellida Torres Iribar, será que es más fácil la pronunciación.
Definitivamente somos lo que hay, lo que se vende como pan caliente, lo que prefiere y pide la gente, somos lo máximo. Lo demás es propaganda del enemigo, insistencia en imponernos una democracia que solo sirve cuando los gobiernos son amigos nuestros.
¿Quién saldrá presidente? Ya no me quedan uñas.

2 Comentarios

  • Nelson

    Que pena. Hace casi 60 años fue declarada al mundo que esta era la Revolución de los humildes, (como gestores); con los humildes, (como principales autores); y para los humildes. Para la mayoría de los humildes, no para una pequeña parte. Con saludos.

    • Hayes Martinez

      Nelson, se corre un gran riesgo con las lógicas de vanguardia. Como han señalado varios pensadores, el liderazgo se convierte en culto a la personalidad, y sobreviven mejor los que mejor hacen el culto a la personalidad. Los patriotas van a caudillos. No digo que siempre sea, pero ocurre mucho. Se puede terminar, en en ejercicio de aferrarse al poder. Así parece que ocurre aquí. Saludos

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