Política en Cuba

La Trifulca de las Conjunciones

Por: Ernesto Wong García

 

El eslogan político por excelencia en Cuba ha sido, desde 1960, “Patria o muerte”, seguido a menudo por “¡Venceremos!”. La intención de la frase es reflejar un sentimiento de soberanía nacional por la que los cubanos estaríamos dispuestos a dar la vida.

Desde la oposición, es común —sobre todo en tiempos recientes— que se responda a este eslogan con otro: “Patria y libertad”, que era la divisa de la república neocolonial antes del triunfo revolucionario en 1959.

En días recientes, sin embargo, un grupo de artistas cubanos emigrados estrenó el videoclip de una canción titulada “Patria y vida”, una nueva alternativa al eslogan oficial. La canción es un abierto manifiesto político y el título solo subraya esa condición.

Automáticamente, la frase se convirtió en hashtag en redes sociales como Twitter y Facebook, utilizada a veces para “firmar” publicaciones y, otras veces, como el contenido total de la publicación. “Patria y vida” había encarnado ya todo un mensaje; no hacía falta decir más.

Lo curioso es la irreflexión con la que, a ambos extremos del espectro político cubano (pero sobre todo desde la oposición), se enarbola o se ataca esa frase como el opuesto tajante del eslogan oficial. “Claro”, razonan ellos, “muerte es lo contrario de vida, así que las frases deben ser también contrarias”.

Yo tuve la feliz idea de hacer notar que ambas frases significan lo mismo, porque la clave está en las conjunciones (yo) que unen los términos. ¡Pa’ qué ha sido esto! Me han dicho de todo. Así que, haciendo gala de esa incapacidad intrínsecamente humana de aprender de los errores, vuelvo a tocar el tema.

De conjunciones, disyunciones y cópulas

La conjunción o es lo que se llama una conjunción disyuntiva: une dos o más alternativas, entre las cuales se debe escoger una. La conjunción y, por su parte, es una conjunción copulativa: une dos o más términos para sumar sus significados. Me parece que de esto se habló hace unos días en las teleclases de primaria.

Simple, ¿verdad? … ¡Ojalá!

La conjunción o se puede usar de varias maneras. De ellas, hay dos que vienen al caso aquí:

  • El uso común es que tenga un valor exclusivo, es decir, que solo se puede escoger una opción y no más: “¿La señora va a tomar té o café?”.
  • Puede tener también un uso inclusivo, o sea, se puede escoger una o ambas opciones: “¿Quieres agua o café?”, “Las dos cosas, gracias”.

Pero —y esto es clave— hay ocasiones en que, con el uso exclusivo de o, no solo hay que escoger una única opción, sino que no se puede no escoger ninguna. Se trata de casos en los que las alternativas no solo son mutuamente excluyentes (una niega la otra), sino que además son conjuntamente exhaustivas (entre las dos, agotan todas las posibilidades). Vamos a llamarle a ese uso exclusivo estricto. Es el caso de “vivo o muerto”, “menor de edad o mayor de edad”, “abierto o cerrado” y, por supuesto, “Patria o muerte”, al menos en la intención original de la frase.

Pues eso: que y y o significan cosas distintas.

Las facciones de la Trifulca

Siguiendo un criterio lingüístico y no ideológico, es posible identificar varios grupos que se han alineado en esta Trifulca de las Conjunciones.

Algunos toman o en su uso inclusivo, es decir que, para ellos, “Patria o muerte” significa “Patria y muerte”. Esos son de los que toman agua y café.

Un segundo grupo, que se solapa con el primero, cree que y significa ‘ser’, es decir, que “Patria y vida” significa “Patria es vida”. Esos no saben usar las conjunciones.

Un tercer grupo está formado por aquellos que creen que “Patria y vida” es un sinsentido, porque no es posible tener Patria sin estar dispuesto a morir por ella; así que toman la frase como una afrenta a todos los que han muerto por Cuba. Estos necesitan relajarse: para estar dispuesto a morir, lo primero que hace falta es estar vivo y tener una vida por la que valga la pena morir. 

Un cuarto grupo incluye a aquellos que toman “Patria o muerte” como una disyunción exclusiva estricta: hay que escoger una de las dos opciones y nunca las dos. Este grupo se solapa con el tercero.

Un quinto grupo, lo forman los que toman “Patria o muerte” como una disyunción exclusiva, pero no exclusiva estricta, es decir que siempre pueden no escoger ninguno. Estos son los que prefieren vivir sin Patria que morir por ella. Ternuritas.

Por último —aunque seguro hay otros grupos—, algunos prefieren “Patria y vida” porque “Patria o muerte” les parece cheo. Mucha luz para ellos.

Bueno, pues, en medio de este panorama tétrico, a mí se ocurrió decirle a toda esa gente que las frases por/con las que están fajados significan lo mismo.

Sí, significan lo mismo.

Decía arriba que vida y muerte son contrarios. Y son un tipo especial de contrarios: contrarios complementarios, porque uno niega al otro y la negación de uno implica la afirmación del otro. No hay ni punto medio ni tercera opción.

Quédense con esa idea, porque es importante.

Decía también que la disyunción en “Patria o muerte” es exclusiva estricta: hay que escoger una de las dos y no se puede no escoger ninguna. Si usted niega eso, usted no entiende el discurso contra el que está fajado.

Ya en Twitter hubo quienes se entretuvieron en hacer las tablas de verdad para los operadores lógicos O e Y en el contexto de estas dos frases, algunos para estar de acuerdo conmigo, otros para “darme zasca”. Pueden verlas allí si quieren.

Aquí, les explico mi razonamiento.

Si en “Patria o muerte” hay que escoger una de las dos opciones y no se puede no escoger ninguna, y si muerte es el contrario complementario de vida (es decir que no hay punto medio ni tercera opción), escoger “Patria” implica obligatoriamente escoger también “vida”: si es “Patria”, entonces no es “muerte” y, si no es “muerte”, entonces es “vida”; ergo, si es “Patria”, es “vida”.

¿Qué quiere decir esto? Que la frase “Patria o muerte” incluye dentro de ella la frase “Patria y vida”. Una manera más fácil de verlo sería “Patria-y-vida o muerte”.

Pero que una frase incluya el significado de la otra no es igual que decir que significan lo mismo. ¿Por qué estoy yo empeñado en decir que sí significan lo mismo? Pues porque pienso en términos de qué información nueva entra o qué información se pierde de una a otra.

Ya sabemos que “Patria o muerte” incluye “Patria y vida”. Por tanto, “Patria y vida” no aporta ninguna información nueva que no estuviera ya en “Patria o muerte”. Al mismo tiempo, “Patria y vida” trae consigo la negación de “muerte” (vida y muerte se excluyen mutuamente), negación que está también en “Patria o muerte” cuando se escoge “Patria”, así que tampoco se pierde información.

Conclusión: Si una frase no aporta información nueva que no estuviera en la otra y si, al pasar de una a otra, no se pierde información, ambas frases significan lo mismo.

Pero ¿qué pasa si en “Patria o muerte” se escoge “muerte” en vez de “Patria”? Es el único caso en que las frases ya no significan lo mismo, porque el significado afirmativo de “muerte” se perdería al pasar a “Patria y vida”. Si lo vemos así, resulta que “Patria y vida” es en realidad una reafirmación aun más categórica de “Patria o muerte”: la muerte ni siquiera es una opción. Al final va a ser cierto que, de tanto querer alejarse uno, termina llegando al mismo punto.

¿Por qué se fajan entonces?

Este razonamiento que he expuesto aquí puede parecer enrevesado, pero en realidad es bastante simple y estoy convencido de que cualquier persona medianamente racional puede verlo.

Entonces, ¿por qué la Trifulca?

Porque no nos estamos moviendo en el dominio de lo racional, sino de las emociones. Son las emociones las que entran a jugar en la propaganda político-ideológica, porque son las emociones las que por excelencia motivan la acción humana.

Al final, resulta ser que la Trifulca de las Conjunciones no es tal. No son las conjunciones el motivo de la fajazón. Ni siquiera se debe esta al significado de las frases, sino a su sentido. Y ese sentido está ineluctablemente enchumbado de connotación. Es precisamente en ese componente connotativo donde se dan los efectos emocionales del lenguaje. Son las palabras Patriamuerte y vida las que inflaman las pasiones con todos los sentimientos que mueven dentro de quienes las oyen o leen. (Aquí pueden leer sobre la diferencia entre significado y sentido.)

Después de leer todas esas respuestas llenas de mesura y civismo que tan amablemente me hicieron llegar los tuitactivistas y demás cibercombatientes, me he dado cuenta de que a nadie le importa si las frases significan lo mismo o no, ni siquiera a quienes martillan que no, que ¡cómo van a ser lo mismo!. No se trata de eso. “Patria y vida” no es una frase que haya que entender; ni siquiera es una frase que hubo que pensar mucho. Bastó con que, en su superficie, fuera lo suficientemente parecida a “Patria o muerte” y, a la vez, lo suficientemente distinta.

No es una afirmación, no es un argumento, no es una idea nueva. Es un arma. Un proyectil que se lanza hacia las filas enemigas con la intención y la esperanza de causar bajas o, al menos, heridos. Sobra decir que “Patria o muerte” también lo es. Ambas son, además de armas, carnets de identidad, uniformes para distinguir entre amigos y enemigos. Nada que no hayamos visto ya.

La Trifulca de las Conjunciones, al igual que el eslogan “Patria y vida”, no trae nada nuevo. Es más de lo mismo.

Tomado del blog del autor

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Autor

  • Doctor en Ciencias Lingüísticas y profesor de lingüística general en la Universidad de La Habana.

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