Política en Cuba

Para comprender a un Martí sin citas

Por: Raymar A. H. y Marcia Hernández Ramírez

A la memoria de Cintio Vitier Bolaños en su centenario

(…) un Martí ya sin citas, el Martí esencial que vibra en nuestra sangre y nuestra alma (…)1

Cintio Vitier

Para los cubanos Martí representa una figura esencial dentro de su formación ética, patriótica y cultural, sin embargo: ¿conocemos lo suficiente a nuestro Martí? ¿lo leemos? por consiguiente, ¿comprendemos sus ideas? 

No es sorprendente que muchas veces se emitan juicios sin un fundamento en la obra martiana, o lo que es más absurdo, se cercenen las ideas para validar otra idea totalmente incongruente, creando descontextualizaciones que mutilan el pensamiento del Maestro y que rompen con la lógica de sus análisis y la riqueza de sus escritos. 

Desde las primeras edades el conocimiento de la figura de José Martí se sustenta en la plataforma de los contenidos programáticos de los diferentes niveles educativos, pero para lograr el acercamiento es necesario desmontar el dogma y la rigidez de los procederes, ponderar la condición humana del Maestro, lograr la cercanía e identificación con el autor y la obra, conocer los referentes biográficos y cronológicos, enseñar con y desde Martí; “cariño y libertad deben reinar en el aula martiana2.  

También le puede interesar

La innecesaria memorización y reproducción de los textos martianos no ayuda a la asimilación de sus ideas. La cercanía debe radicar en la aprehensión de la real comprensión: de su pensamiento, de su lógica, de su ética y estética, en resumen, de su savia cultural. No se llegará a la comprensión total del Maestro desde la superficialidad de la lectura, se necesita ir a la esencia misma de su ideario creador, y ahí se encontrará la puerta hacia su desnudez espiritual, la que representa la clave para ahondar en su pensamiento de híbrido entre Hombre y Apóstol. 

La creencia de que a través de la simplificación o la no revisión de los textos de Martí se llegará a un mejor entendimiento de su ideario, sustentado en el falso planteamiento de que parte de su literatura es de difícil comprensión, atenta contra el conocimiento del conjunto de su obra y su persona, y de la total asimilación de sus ideas y por ende de la interrelación lógica de las mismas. Martí debe llegar como un todo indivisible, como la idea del bien que él representa, como “la última casa del alibi, / que está en la séptima luna de las mareas”3, como la impulsión histórica, como la esencia misma de la bondad y el amor.

La valía de la doctrina martiana no puede verse reducida a pequeñas fórmulas preconcebidas desde la constante extracción por conveniencia: la cita debe ser congruente a lo que acompaña y solo desde el conocimiento del texto general es posible. “Ser culto es el único modo de ser libre”, una máxima sublime que acompaña desde su ánima humana a nuestra especie; pero la misma no engloba la idea total de Maestros Ambulantes, texto al cual pertenece, y solo encierra una ínfima parte de este mensaje renovador martiano y de su ideario pedagógico, por citar un ejemplo. El culto a la descontextualización martiana afea el panorama y solo logra calar negativamente dentro del inconsciente colectivo, creando estandarizaciones y arquetipos en torno a la obra del Maestro, tipificando la savia delicada y brava de sus textos, reduciéndolos a simples versículos y frases aisladas. 

Leer a Martí debe disfrutarse en toda su extensión, pues sus críticas, su poesía, sus artículos, sus crónicas, sus ensayos, su narrativa, su dramaturgia, sus discursos, sus textos políticos e incluso sus epístolas, constituyen de las joyas principales de la literatura cubana e hispánica, y el ideario que estas recogen son una lección de ética, bondad y humanismo que rebosa y palpita en el pecho del bueno. Cuando se lee a Martí, debe resonar esa voz galante y bella en el mismo centro de la conciencia que clame: “no vengo de unas citas, voy hacia ellas”4.     

  1. Cintio Vitier, Resistencia y Libertad, junio de 1992, Resistencia y Libertad, Ediciones Unión, 1999, pág. 101.
  2. Cintio Vitier, Fina García Marruz, Guía Para El Maestro de las Aulas Martianas, La Habana, 1994.
  3. José Lezama Lima, La Casa del Alibi, Cintio Vitier, “La Casa del Alibi”, 1986, Para llegar a Orígenes, Editorial Letras Cubanas, 1994, pág. 35.
  4. Cintio Vitier, Resistencia y Libertad, junio de 1992, Resistencia y Libertad, Ediciones Unión, 1999, pág. 101.

descontextualización martiana, descontextualización martiana, descontextualización martiana

Autor

Puede comentar acá

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto:
Ir a la barra de herramientas