Política en Cuba

Su versión del problema

Por: Miguel Alejandro Hayes

El noticiero transmitió su Tras la huella[1], como siempre. Una vez más, se trata de alguien que, presuntamente, cometió un delito(s). El sujeto tenía casas, negocios con bienes robados o malversados, familia, y una cantidad en efectivo que no le alcanzaba para un apartamento de dos cuartos en el Vedado, normalito, para darse un lujito, vaya. Y no dudo que fuera delito lo que hizo, ni que sea algo moralmente condenable, pero el noticiero es un medio de propaganda política primero, luego, un espacio noticioso, y yo no soy forense. Así que la noticia, si es que es noticia, es lo de menos.

El mensaje es claro: los males sociales son causados por personas específicas. ¿Cuántos delincuentes del tipo que sugiere el noticiero hay en Cuba que tienen las cosas tan desgraciá? No es una pregunta retórica, ¿hay un ejército de esas personas que tienen el país deformado? ¿Son una organización o es espontáneo? ¿Pueden, coordinados o no, desequilibrar la economía y el costo de la vida? Si tienen esa capacidad, no se trata de algo aislado, casual, son una fuerza poderosa, son un fenómeno social ( negativo). Los fenómenos sociales tienen su naturaleza en el propio sistema ( que los genera). Luego, los que tienen que revisarse son los que encabezan el sistema ( los que más se benefician y deciden).

Pero si tenemos un ejército de acaparadores, ladrones, etc, tenemos un ejército de funcionarios, administrativos, directores, transportistas, intermediarios, mensajeros, revendedores que son parte del fenómeno, dígase, cómplices. De tal magnitud será la causa que ha generado este efecto tan grande, que involucra tanto tejido social. De poder usar la palabra culpable, ¿hay demasiados culpables, no? De poder usarla, ella nos supera a cada uno como individuos para abarcar el todo, y enfatizando en los gobernantes, en última instancia, responsables.

Hasta la dialéctica de palito sirve para darse cuenta de eso, aun así, el noticiero se planta con su mensaje.

¿Y por qué los del noticiero, o los jefes, no esperan para, en vez de hacer un Tras la huella, hacer un Caso cerrado?, digo yo. No dudo que en el juicio oficial se tire del hilo y aparezcan los pejes gordos, porque la corrupción siempre tiene pejes gordos. ¿ O vamos a creernos que un individuo hace todo eso solo, o solo con semejantes y elementos “antisociales”? ¿Por qué no esperar a que se haga el juicio, entonces el espectáculo, ya que va a ser un espectáculo, pudiera tener una buena moraleja?

Si se muestra el hecho delictivo con sus múltiples implicados, entonces se condiciona al pensamiento a observar lo múltiple, lo complejo, y claro, lo sistémico. Se condiciona al espectador, a tener una visión amplia, a en vez de ser punitivo, en vez de pedir sangre ( metáfora), reflexione sobre las causas sistemáticas y estructurales de los males, y quizá, con suerte, sea parte de los que dicen en público su pensar.

 Luego, el mensaje político tradicional necesita la  unilateralidad estrecha que ya tiene para que, poco a poco, se vaya programando la psiquis del espectador, a A o B: o estás contra los acaparadores, o estás con ellos.

Pero pensar lo múltiple, lo complejo, pensar, siempre es más peligroso. Y pensar no va a destruir lo bueno que le queda a este país y que románticamente le llamamos socialismo, en realidad lo hará la proliferación de su inverso, más bien su ausencia.

Mientras tanto, el noticiero no nos da la noticia de quiénes son los delincuentes (su concepción de delincuente), esa no es su función. Nos está diciendo dónde quiere que veamos el problema. Su versión del problema ( la de los dueños del noticiero).


[1] De manera informal y a modo chiste, le llamo Tras la huella a la sección del noticiero donde hacen un reportaje sobre delitos.

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