Política en Cuba

“Su” proyecto

Por: Miguel Alejandro Hayes 

No existe un proyecto político cubano (con suerte, solo de un grupo de cubanos) ni un proyecto de nación cubana. 

Un proyecto de nación implica la búsqueda programática de desarrollo nacional, argumentado a nivel de discurso, y con prácticas sistémicas que ilustren el acercamiento a su meta a través de pasos ordenados.

No lo tuvo Fidel Castro, fuera de resistir al imperio del norte; digno, pero insuficiente. El proyecto de industrialización heredado de antes del 59 murió poco tiempo pasado este. Y el acercamiento a la URSS subordinó la estructura nacional a la división socialista internacional del trabajo.

Luego de la caída, ni pensarse, más allá de sacar el bote del agua para que no se hundiera. Nos salvó Venezuela, los chinos, los rusos, Obama, las remesas… también rezamos por Biden. Hemos vivido rescatados, o esperando a que lo hagan. Es sobrevivir para seguir sobreviviendo. El desgaste sin horizonte no es un proyecto de nación.

Lo que pudiéramos tener, quizá, es el proyecto político de un grupo selecto del PCC. Uno por el que nadie votó (porque la legitimidad histórica es ética, no electoral). 

También pudiera dudar de que haya un proyecto político de grupo, teniendo en cuenta que se hace de manera tan torpe y desordenada que parece, más bien, un objetivo político (proyecto es una palabra grande, que lleva metodología propia). 

¿Los resultados de la puesta en práctica de los objetivos políticos de ese grupo antes mencionado satisfacen las aspiraciones y necesidades de la mayoría? ¿Ofrecen un horizonte creíble a esas mayorías?

Un proyecto político que no trae beneficios, espacios y dinámicas para mejorar las mayorías, no es el mío, ni el de muchos cubanos; no es un proyecto político cubano. Es, tan solo, el de sus sujetos, de aquellos que lo elaboran, que lo defienden, que viven de eso, de los que obtienen prebendas, de aquellos a los que les toca cuidar eso.

Porque un proyecto político es cubano cuando su ejecución trae prosperidad y esperanza a la mayoría de los cubanos. Si es así, no lo destruye nadie de afuera. Si llega a ocurrir, no se dude en afirmar que fue la labor de dicho grupo, y su afán de una empresa personal o de casta, lo que llevó todo abajo. Era su “proyecto”.

También le puede interesar

Autor

Puede comentar acá

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto:
Ir a la barra de herramientas