Política en Cuba

Relativismo por omisión

Nota: este texto fue escrito por el autor a raíz de la publicación en el diario Granma del artículo de Ernesto Estévez Rams titulado Moderados y revolucionarios, en su edición del 29 de diciembre de 2020. 
 

Por: Giordan Rodríguez Milanés 

También reflexiono acerca del relativismo por omisión que Estévez Rams le aplica a la radicalidad en este artículo aparecido en el periódico Granma. Porque si bien estoy de acuerdo con él en que cierta moderación evita batirse frontalmente con el imperialismo y la ideología oligarca, no veo un atisbo en su texto de adecuación de esa radicalidad clasista hacia lo interno, y hacia las manifestaciones de modos de vidas émulos en lo interno de esa ideología oligarca, ni de las desigualdades internas no siempre resultantes de las limitaciones del bloqueo.

El radicalismo que yo aprecio y respeto, y que practico y estoy dispuesto a seguir, es aquel que sí llama con nombre y apellidos al imperialismo yanqui y sus acólitos, pero también llama con nombre y apellidos a los representantes de la clase burocrática interna que nos pide al pueblo comprender que no todos podemos tener, por ejemplo, un aire acondicionado, pero a ellos los esperan sus choferes con el aire acondicionado de sus autos encendidos para que se refresquen luego del sofocante recorrido que yo tengo que hacer a pie o en bicicleta todos los días. 

No voy a meterme en si el hijo de fulano viaja en primera clase o el de mengano le da la vuelta al mundo en un yate, porque sobre esos asuntos no tengo pruebas, aunque tampoco tenga desmentidos. 

En concreto, en principio son reales los argumentos de Estévez, pero ¿son suficientes para el humilde cubano? ¿Es suficiente ese radicalismo hacia lo externo para mi padre que, siendo toda la vida un obrero, a lo más que pudo aspirar fue a medio construir una casa a pulmón, mientras ha visto a muchos funcionarios y dirigentes a su alrededor -no estoy hablando de la alta dirigencia, yo nada sé de aquellos- engordar fortunas con la ejecución solapada de lo prohibido hasta que ahora, con el necesario nuevo modelo económico, seguirán siendo los que en mejores condiciones están para salir aun más favorecidos? 

Abogo por el radicalismo, sí, por el de Ernesto Che Guevara, que se lo aplicaba al imperialismo yanqui y que se lo aplicaba, más incluso que a los yanquis, a sí mismo. Porque sólo quien es radical en su actuación desde su consciencia, y no sobre citas y doctrinas, sólo ese puede entender la necesidad de cierta moderación que haga el sueño sostenible y perdurable. Porque está muy bien y es muy glorioso que se esté dispuesto a morir por un sueño pero ¿a quién diablos le sirve un sueño muerto?

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Autor

One Comment

  • Raul Home Cartaya

    Totalmente de acuerdo con ese punto de vista y creo qué hay mucha tela por donde cortar me parece estar viendo la película de los tres gordiflones gente Gorda que rebosa en la abundancia pedirle a un pueblo que sea austero no me ha convencido ni un solo argumento expuesto en la mesa redonda por sus participantes y no creo que sea el momento ni la forma para hacer todos esos cambios que ha habido tiempo anteriores para haber organizado todo de otra manera . Una vez más le piden
    Al
    Pueblo que confíe y sea austero mientras Siboney y Atabey le cuesta una verdadera fortuna al país

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