• Onírica

    Preso

    Por: Anckla Y la cama se sentía como el arrecife en mi espalda. La angustia, amarga y fétida, llega a mis pulmones en marea, conquistando mi boca como si fuera un beso de ira, o el olor de la muerte en vida, reclamandome el aliento inmerecido que exhalo a su paso. Esta noche hierven en mi mente mis ojos salados. Yo mirando la oscuridad, la oscuridad que me devuelve su espanto y me odia y la amo y la abrazo y a veces le rezo- pensando, esto también pasará. Llorando por dentro, chiquito, esperando lo que no llega. Amando un recuerdo, un pedazo de tiempo. Atado al pasado, la ausencia-…